Los que vivimos los inicios de Internet en España, allá por mediados de los años 90, recordamos un Internet muy diferente al de hoy. Aquel Internet era muy loco, libre, anónimo y sobre todo joven, muy joven. Las cosas han cambiado mucho, hasta el punto de que Internet se mueve al son de la batuta de gigantes como Google y las diferentes normativas gubernamentales.
Pero incluso el contenido ha cambiado mucho. Internet está lleno de contenido de todo tipo, en el que se mezcla aquel creado por humanos que dan forma a la red, y todo lo que generan bots e IA que inundan la red de contenido de dudosa calidad y finalidad. Es precisamente ahí donde nace la teoría del Internet muerto.
¿Qué es la teoría del Internet muerto?
Alrededor de 2016 se comenzó a escuchar la teoría del Internet muerto; forma parte del grupo de teorías de la conspiración, que asegura que a día de hoy, Internet está mayormente dominado por bots, deepfakes, inteligencia artificial y contenido generado automáticamente, marginando la actividad humana orgánica.

Los que creen en esta teoría aseguran que todos esos algoritmos han sido creados por gobiernos y grandes corporaciones, con el fin de controlar la percepción pública. La idea final es controlar los resultados de búsqueda y manipular a los consumidores. Esta teoría asegura que lo que creemos ver como interacción humana, en realidad es algoritmo disfrazado.
El origen se sitúa en diferentes foros conocidos como Reddit y 4chan, donde usuarios notaron patrones mecánicos en comportamientos online. Se comenzó a debatir sobre contenido repetitivo, comentarios genéricos y baja calidad en publicaciones. Los hilos de estos foros se pierden en interminables páginas donde los usuarios van compartiendo capturas, enlaces y diferentes ejemplos para dar peso a la teoría.
¿Tiene peso la teoría?
Al margen de las afirmaciones de los usuarios, la teoría se basa en datos de diversos análisis. Hay casos destapados como Methbot (2014-2016), una campaña de fraude publicitario que rentó. Más de 900 servidores en centros de datos y crearon más de 5.000 sitios web falsos. Programaron los servidores para simular usuarios humanos y ganaron entre 3 y 5 millones de dólares al día en su pico.

Lo que es innegable es que la IA ha llegado para generar más contenido en la red que nunca. Y lo puede hacer a un ritmo que los humanos no pueden seguirle. Esto reduce la calidad del contenido, pero hace que se esté multiplicando exponencialmente, tanto en texto como en vídeo e imágenes.
La teoría se apoya en la afirmación de que la mayoría no actúa, no comenta, solo observa. Eso en lo que respecta a humanos. En lo que respecta a máquinas, parecen estar más activas que nunca. Un caso curioso fue el experimento que llevó a cabo Jason Koebler de 404Media, cuando intentó contactar usuarios que comentaban imágenes generadas por IA en Facebook. Llegó a enviar mensajes a 300 personas y solo recibió cuatro respuestas.

¿El fin del Internet que conocemos?
La idea base tiene mucho de cierto, ya que Internet está lleno y cada vez más de contenido automatizado. Muchos análisis demuestran que gran parte del tráfico e interacciones provienen de bots. Algunos creen que el contenido generado con IA ya supera al humano* en Internet, y que en el futuro valoraremos mucho el contenido real hecho por personas. Algo así como los artesanos a los que hoy se les valora que hagan un cesto de mimbre o una vasija de barro a mano.
La teoría del Internet muerto mezcla realidad con conspiración y afirmaciones que no se han podido demostrar. No obstante, el hecho de que humanos interactúen con bots sin saber que no son humanos es algo que se está ya dando continuamente.











