Desde hace décadas vemos a Japón como un país de inventos casi increíbles. Y aunque ya no es el país desde el que llega la mayoría de la electrónica de consumo, como ocurría hace años, sus ideas siguen sorprendiendo al mundo. La última es una especie de nevera gigante para enfriar personas.
Y no hablamos de un concepto, sino de un gadget gigante que se ha puesto a la venta. Se trata de una cabina individual que parece una máquina expendedora gigante, pero no sirve bebidas. Su uso está destinado a enfriar personas. Se llama Do Hiemon Box y está diseñada para bajar rápidamente la temperatura corporal de trabajadores expuestos al calor.
Combatir el peligro por calor extremo
La idea no es descabellada cuando analizamos la realidad. Los veranos japoneses son cada vez más extremos y las alertas por golpes de calor se han multiplicado, así que cada vez hacen falta soluciones más eficaces contra el calor extremo.
La llamada “Do Hiemon Box” es una cabina para una sola persona con una silla en su interior. Mantiene el espacio a unos 15 grados, pero al sentarse dirige aire a unos 5 grados hacia las zonas más sensibles del cuerpo, como la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda.

Según sus creadores, en unos cinco minutos el usuario ya nota alivio, mientras que una sesión de diez minutos puede ayudar a reducir los síntomas del agotamiento por calor. Cuenta con tres niveles de ventilación y se apaga automáticamente después de 20 minutos para evitar un enfriamiento excesivo.
Inspirada en máquinas expendedoras
La cabina ha sido desarrollada por SDRS, una empresa japonesa especializada en refrigeración y máquinas expendedoras, y se comercializa a través de Trusco Nakayama. Su diseño está inspirado en las famosas máquinas expendedoras japonesas. Además, incorpora ruedas para moverla fácilmente y puede utilizarse tanto en interiores como en exteriores con una toma eléctrica.
Para obras y fábricas
El producto no está pensado, por ahora, para tenerlo en casa. Sus principales destinatarios son empresas, fábricas, almacenes, obras de construcción y recintos para eventos al aire libre, donde el riesgo de sufrir un golpe de calor es mucho mayor.

También empieza a aparecer en espacios públicos. Una unidad fue donada al ayuntamiento de Maebashi, en la prefectura de Gunma, donde los visitantes pueden utilizarla de forma gratuita durante el horario de apertura.
Precio y lanzamiento
El modelo estándar cuesta 1,5 millones de yenes más impuestos, unos 8.000 euros al cambio aproximado. No es una solución barata, pero consume aproximadamente la mitad de electricidad que un aire acondicionado portátil de uso localizado.
Por ahora es una solución industrial y llamativa, pero si las olas de calor siguen ganando intensidad, estas cabinas podrían convertirse en algo habitual en Japón, igual que las máquinas expendedoras que inspiraron su diseño.











