La firma de Internet satelital de Elon Musk nos ofrece una gran cantidad de ventajas con respecto a la conectividad tradicional. Sin embargo, todavía tiene algunas oportunidades de mejora que debe superar si quiere convertirse en la opción principal para la inmensa mayoría de sus clientes.
El buen trabajo que ha desarrollado Starlink durante los últimos años le ha permitido que, en el momento actual, incluso cuando surgen algunos competidores como Amazon Leo, la compañía lleve varios años de ventaja debido a los miles de satélites que tiene actualmente en órbita para dar cobertura a la mayoría de las zonas rurales del planeta. Además, los cambios constantes que ha hecho en sus satélites y la mejora en los equipos que instala a sus clientes nos permiten disfrutar de velocidades cada vez mayores y de un mejor rendimiento.
Pese a que la intención de la compañía es convertirse en nuestro operador de Internet principal, la realidad es que todavía tiene un largo camino por recorrer hasta conseguirlo. Actualmente, la mayoría de sus usuarios son clientes que viven en zonas remotas y que no tienen acceso a Internet a través de un operador tradicional. Una de las razones por las que no termina de consolidarse como operador principal tiene que ver con la gestión que hace del tráfico que demandan sus usuarios, que provoca que algunos clientes experimenten pérdidas de velocidad sin previo aviso.

El problema de las zonas congestionadas
Partimos de la base de que todas las tarifas de Starlink son ilimitadas. Esto quiere decir que, con independencia de la cantidad de datos que consumamos, vamos a poder navegar por Internet sin ninguna limitación. Sin embargo, en la práctica, la diferencia entre tarifas no responde únicamente a la velocidad, sino también a la gestión que realiza Starlink del tráfico cuando detecta cierta congestión en la red.
Mientras que los operadores tradicionales de fibra apenas repercuten en el cliente cuando sus redes están saturadas, ya que podemos disfrutar prácticamente de la misma velocidad salvo circunstancias extraordinarias,, en Starlink no ocurre lo mismo. La compañía da prioridad a los clientes con tarifas superiores, reduciendo la velocidad de aquellos con planes inferiores, que suelen ser la mayoría de usuarios. Esto puede provocar que nos encontremos con velocidades bastante más bajas de las contratadas en momentos puntuales del día.
Una oportunidad de mejora
Nadie puede dudar de que el funcionamiento de Starlink es muy interesante y que nos ofrece una gran cantidad de posibilidades para conectarnos a Internet en zonas en las que hace algunos años era imposible. Sin embargo, factores como la limitación de la velocidad en zonas congestionadas provocan que todavía no pueda ser una red en la que podamos confiar como línea principal, siempre que tengamos acceso a un operador que nos ofrezca fibra terrestre.
A medida que Starlink despliegue más satélites en el espacio, es de suponer que estos problemas se reduzcan al mínimo. Sin embargo, siempre conviene tenerlos en cuenta cuando valoramos el servicio o planteamos cambiar nuestra línea, ya que su impacto en la experiencia de usuario puede ser bastante alto.











