Cuando hablamos de un ordenador de sobremesa lo hacemos pensando en los típicos dispositivos de torre grandes esos que ocupan un gran espacio en el escritorio o incluso que se esconden debajo de este para solo sacar los cables por alguna parte y conectarlo a un teclado y ratón además de un monitor. Sin embargo, las tecnologías actuales han permitido que el espacio deje de ser un problema y todo gracias a los ordenadores de tamaño mini.
No son pocas las compañías que se han subido a este barco en el que aglutinar todos los componentes de un ordenador en un espacio pequeño es imperante para ganar espacio y comodidad sin sacrificar potencia.
Toda la potencia en un espacio muy pequeño
Elegir el ordenador que mejor te compensa en cada situación es algo importante especialmente para todos aquellos que necesitan un equipo para trabajar. Estamos acostumbrados a que cada vez más los portátiles imperan en los despachos de los trabajadores especialmente en aquellos que necesitan conciliar la jornada laboral con la vida familiar y tienen que teletrabajar, pero lo cierto es que el trabajo en la oficina sigue siendo una necesidad y en ocasiones se requieren de equipos que tengan una alta capacidad de procesamiento en un espacio muy pequeño.
Es por eso que la necesidad de tener equipos de talla mini se ha convertido en algo realmente importante para muchas compañías especialmente en aquellas donde se valora eso de no tener demasiados cables por medio y favorecer un espacio de trabajo despejado y claro para los trabajadores. Pero la comodidad no es el único fuerte de este tipo de dispositivos, sino también la potencia aunque esto lo determina la construcción interna del hardware.
Placas mini ATX, la base de todo
Hay elementos de hardware en los que el espacio no es negociable. Por ejemplo las tarjetas gráficas son cada vez más grandes llegando al punto de no caber en muchas de las cajas grandes que encontramos en el mercado e incluso necesitar de un soporte para que estas queden perfectamente alineadas con los buses de la placa. Pero precisamente es la placa la que muchas veces manda a la hora de construir un ordenador y los diferentes fabricantes se han esforzado para ofrecer diferentes tamaños.

Precisamente en el tipo de los ordenadores mini nos encontramos con placas conocidas como mini ATX, las cuales compactan todos los buses en un espacio ínfimo y dedicando una pequeña parte a una fuente de alimentación que riega de energía todos los circuitos.
Gran potencia para procesar datos
Por supuesto, depende y mucho el tipo de procesador que puede montar en su interior aunque esto lo determina cada fabricante. Teniendo en cuenta que los procesadores tampoco van a cambiar de tamaño a menos que el proveedor así lo decida como ha sido el caso de los últimos procesadores de Intel, será muy importante que tengas clara la compatibilidad que tienen estos chips en su puerto, lo que ciertamente impedirá el uso de determinados procesadores, pero esto no significa que no puedas utilizar los de alta gama para procesar todos los datos que necesitas.
Si a esto le sumas la capacidad de sumarle una RAM competente, puedes estar seguro de que tendrás todo lo que necesitas para largas jornadas de trabajo donde el procesado de datos está más que cubierto.
Muchas opciones para colocarlo donde quieras
Otra de las cosas buenas que tienen los ordenadores de talla mini es que puedes colocarlos prácticamente donde quieras. Al ocupar muy poco espacio tendrás la posibilidad de colocarlos incluso detrás de la pantalla donde ves todos los datos que está procesando el ordenador.
Gracias a los diferentes soportes que hay en el mercado y que son compatibles con estos equipos no nos cabe duda de que son la excusa perfecta para ahorrar espacio sin perder potencia en un puesto de trabajo.

Un buen consumo energético
Otra de las bondades de estos equipos es que la potencia no es un problema, pero al no depender de otros elementos que exigen un alto consumo energético estamos frente a dispositivos que realmente respetan y mucho la factura de la luz.
Algunas opciones que te ofrece Lenovo
Por supuesto, ya que hablamos de ordenadores mini, no podemos dejar pasar la oportunidad de proponerte algunos de los equipos de la casa más interesantes si lo que buscas es una opción que no te deje tirado en ninguna situación. Por ejemplo, el ThinkCentre M75q Gen 5 Tiny es una de las opciones más interesantes de la marca, ya que en un espacio muy pequeño monta un procesador AMD Ryzen 7 Pro con el que sacar partido de todas las situaciones del día a día cunado se trata de procesar todo tipo de datos.











