El acceso a discos duros externos es realmente sencillo, sean del tamaño que sean. Actualmente nos encontramos con unidades que pueden superar con facilidad el terabyte de espacio interno, lo que hace que tengas aparatos pensados para que puedas usarlos para el almacenamiento más pesado e incluso garantizando una lectura óptima.
Cualquiera podría pensar que son dispositivos óptimos en todos los casos para almacenar datos de todo tipo, pero lo cierto es que hay motivos para no depender de ellos si vas a acumular datos de un backup.
Muy rápidos, pero tienen algunas taras
Que quede claro una cosa y es que los dispositivos de almacenamiento externos han mejorado mucho con el paso de los años. Nos hemos encontrado con mejoras realmente interesantes en velocidad de escritura y lectura con el fin de hacerlos mucho más eficientes y que cada quien tenga una experiencia satisfactoria con un dispositivo que no tarda mucho en responder.

De hecho, los discos SSD tienen muchas bondades como que al no tener materiales móviles son capaces de ofrecer una mejor resistencia y una velocidad enorme, aunque eso no significa que sean el sistema de almacenamiento definitivo ni por asomo. De hecho, hay motivos para que te lo pienses dos veces entre usar este aparato o un HDD para guardar tus copias de seguridad y hoy te vamos a dar los motivos por los que no son del todo fiables en este sentido.
Si no los usas, se degradan igual
Una de las premisas de cualquier usuario tiene que ver con el uso que le da a sus dispositivos. Por norma, el uso define y mucho el tiempo de vida que le resta al aparato y no podemos mentirte de que esto es muy importante en según qué aparatos. En el caso de los discos duros esto es esencial y si hablamos de un SSD mucho más. De hecho, las memorias NAND que montan pierden carga eléctrica con el tiempo si no se conectan con el tiempo.

En resumidas cuentas, si no lo usas en mucho tiempo, puedes estar seguro de que los archivos que tienen en su interior quedarán eliminados con el tiempo por una cosa tan simple como es el desuso.
Los ciclos son más limitados
Pues si, de la misma manera que una batería, los discos duros SSD son también elementos que pueden fallar en cualquier momento. Si no los usas, como decíamos antes, malo. Si lo usas demasiado puedes que se deterioren sin previo aviso. Es cierto que son muy resistentes a los golpes, pero lo cierto es que hay fallos que pueden traer consigo que la velocidad sea menor cuando más lo necesitas o que haya signos de deterioro que te impida abrir ciertas carpetas.
Si quieres guardar muchos archivos durante más tiempo, usa un HDD
No podemos negar que las tecnologías más nuevas siempre van a dar un mejor resultado que las antiguas en todos los sentidos, pero tampoco sería justo decir que lo que ha funcionado durante muchos años y se sigue usando es un signo de robustez y confianza. Es lo que pasa en el segmento del almacenamiento portátil, donde nos encontramos con una característica muy importante a favor de los HDD.
Y es que el uso de estos discos es realmente importante para guardar datos para recuperarlos en un futuro lejano. Gracias a su robustez y la no dependencia de materiales puramente electrónicos los convierte en un sistema fiable de almacenamiento. Si bien es cierto que debes conservarlos correctamente, no nos cabe duda de que te durarán muchos más años que un SSD si los usas para copias de seguridad de datos antiguos.











