Una de las cosas que más molesta a los usuarios que van a comprar un teléfono móvil es que estos ya no traen consigo un cargador como lo hacían antaño. Las diferentes normativas de los países empeñadas en ahorrar costos de fabricación haciendo las cajas más pequeñas y sobre todo teniendo en cuenta que a día de hoy en los hogares si existe un gran número de cargadores hace que muchas personas utilicen el mismo cargador para diferentes elementos electrónicos que tenga en casa y por eso muchos se preguntan si este tipo de práctica es realmente un problema.
Esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, pero la realidad es que la duda llega a todos los usuarios y al final es imposible no preguntarse por si un exceso de utilización de estos dispositivos acaba siendo perjudicial tanto para el propio accesorio como para los dispositivos que reciben energía de él.
El puerto USB como conector universal
En alguna ocasión hemos estado hablando de tener en casa muchos dispositivos que se cargan mediante el puerto USB. El tipo A sigue siendo uno de los más extendidos y en su momento sí que podía ser considerado como el más universal, pero en la actualidad el tipo C se está imponiendo gracias a las grandes capacidades que ofrece y que por supuesto pueden dejar de lado al USB a en lo que carga se refiere.

Sin embargo, en las últimas remesas de cargadores hemos visto como hay fabricantes que ponen única y exclusivamente el tipo C como puerto principal y único mientras que otros no ponen en duda que es necesario poner ambos conectores porque estamos en un momento de transición. Este tipo de prácticas hace que muchos usuarios tengan en cuenta que el mismo cargador se pueda utilizar en diferentes dispositivos y eso para muchos podría llegar a ser un problema.
La clave está en la calidad
Si entramos de lleno a responder la pregunta con la que encabezamos este artículo nuestra respuesta es muy simple: no pasa nada por utilizar el mismo cargador en diferentes dispositivos. Al fin y al cabo es un accesorio que aguanta bastante tiempo de uso, hasta el punto en que gracias a las tecnologías de carga rápida solamente necesitas unos minutos para poner una batería de 0 a 100 en el icono del porcentaje.
La única diferencia que vas a notar precisamente es la cantidad de energía que surte este dispositivo ya que hay algunos que no son compatibles con la tecnología de carga rápida y, por otro lado, si conectas varios aparatos al mismo cargador de manera simultánea lo más probable es que la potencia se divida para ofrecer el mejor ratio de energía para el momento en el que cargas tus dispositivos.

Ahora bien la gran diferencia la marca la calidad. Y es que no todos los fabricantes utilizan los mismos materiales o no con la misma calidad que te gustaría para disponer de una batería cargada al 100% y eso se puede notar. De hecho no es la primera vez que te hemos hablado de que comprar un cargador de dudosa calidad puede suponer un problema bastante grande para cualquier dispositivo y a la larga podrías tener fallos no solamente en el accesorio sino en el sistema eléctrico de tu casa o en el enchufe al que se conecta.
Por eso la mejor recomendación que tenemos podemos dar en este sentido es que confíes en los fabricantes oficiales que ofrecen este tipo de dispositivos en los cuales son capaces de darte un muy buen resultado a lo largo de los años ya que al fin y al cabo el dispositivo que más vas a utilizar no es otro que el teléfono móvil la tablet o incluso el ordenador portátil ya que muchos de ellos cuentan ya con un puerto USB de carga directa y además puedes cargarlos por tandas.
En el caso de los ordenadores es algo más diferente ya que ahí estamos hablando de un transformador de energía que es algo más grueso que el cargador habitual y que está pensado para surtir de energía a una alta potencia al dispositivo que llevas contigo para trabajar en cualquier lado.











