La inteligencia artificial ya forma parte del día a día de millones de empresas. Pero cuando hablamos de datos, seguridad y privacidad, no lo hacemos solo de grandes corporaciones; también de medianas empresas y autónomos. Buena parte de toda la información que da forma a las tareas de una empresa es procesada por la IA en servidores remotos.
Esto está llevando a una pregunta que se están realizando negocios de todo el mundo: ¿debe salir del ordenador toda la información que utilizamos para trabajar? Hablamos de resúmenes de reuniones, documentos que se suben para analizar o ayuda para redactar correos. Todo ello conforma un cóctel de información confidencial que debe tratarse con sumo cuidado.
Lenovo siempre está a la vanguardia de la seguridad y la privacidad. Por ello, sus equipos ThinkPad y ThinkCentre ya integran los nuevos procesadores AMD Ryzen AI PRO. Son chips que integran una NPU especializada en tareas de IA para ejecutar determinadas funciones en el propio portátil o sobremesa.
Lo que cambia con la IA local
La gran diferencia es el lugar en el que se ejecutan las tareas que una IA es capaz de realizar. El enfoque local hace que la información no viaje, es decir, que no salga de la oficina y se envíe a servidores externos. Cuando hablamos de un usuario particular haciendo una petición puntual, puede no tener sentido, pero si hablamos de documentos confidenciales, datos de clientes o comunicaciones internas, la cosa cambia.

Lenovo sabe que este procesamiento puede ayudar a reducir riesgos de accesos no autorizados y brechas, al evitar que los datos sensibles dependan siempre de la nube. No es una garantía absoluta de seguridad, pero sí una capa adicional dentro de una estrategia empresarial.
El enfoque más realista es híbrido. Las tareas que se benefician de baja latencia, privacidad o disponibilidad sin conexión pueden ejecutarse en el equipo. Cuando hacen falta modelos más grandes o capacidad adicional, se recurre a recursos remotos.
La IA también tiene un coste que las empresas deben tener en cuenta. El uso de servicios en la nube implica generalmente gastos y la dependencia de recursos externos para procesar información. Ejecutar determinadas tareas directamente en el ordenador ofrece una alternativa para valorar qué operaciones mantener en local y cuáles requieren la capacidad adicional de modelos remotos.

¿Para qué sirve la NPU?
Los procesadores con NPU o unidad de procesamiento neuronal no son nuevos. La diferencia aquí es que ya están siendo desarrollados expresamente pensando en la IA y las tareas que ejecuta ahora, y que ejecutará en un futuro próximo. Está diseñada para ejecutar tareas de inferencia de IA con mayor eficiencia energética que la CPU o la GPU en determinados escenarios.
Al descargar parte del trabajo de IA en una unidad especializada, el equipo puede mantener una buena capacidad de respuesta sin recurrir todo el tiempo a la CPU o a la GPU. En muchos momentos, esto también hace que se optimice el consumo energético y, por tanto, la autonomía del portátil durante la jornada.
En la oficina, la NPU puede dar soporte a mejoras en videollamadas, reducción de ruido y encuadre automático, herramientas de creación y automatización de tareas.
ThinkPad T14 Gen 7: IA para trabajar fuera de la oficina
En los portátiles, el Lenovo ThinkPad T14 Gen 7 puede configurarse con el procesador AMD Ryzen AI 7 PRO 350. Incluye una NPU de hasta 50 TOPS y alcanza hasta 66 TOPS de rendimiento total. También admite hasta 64 GB de memoria DDR5-5600, lo que permite adaptarlo a cargas de trabajo más exigentes.
Un portátil con IA local puede mantener funciones inteligentes disponibles durante la jornada sin depender siempre de la conexión. Hay que tener en cuenta que esto es muy útil en reuniones, desplazamientos o espacios donde la red no es estable.
Lenovo posiciona determinadas configuraciones de este modelo como Copilot+ PC, una categoría de ordenadores que reúne requisitos para ejecutar experiencias de IA en el propio dispositivo.

ThinkCentre M75s y M75q: IA en el puesto fijo
La propuesta no se limita a los portátiles. Lenovo también ofrece equipos de sobremesa ThinkCentre con procesadores AMD Ryzen AI PRO de la serie 400. Los modelos M75s Gen 6 y M75q Gen 6 incorporan una NPU de hasta 50 TOPS.
El ThinkCentre M75s Gen 6 es un equipo de formato reducido pensado para puestos fijos. Su versión M75q Gen 6 apuesta por un tamaño todavía más compacto, útil para oficinas con poco espacio o despliegues donde se necesita mantener un escritorio despejado.
La serie Ryzen AI PRO 400 llega a la plataforma de sobremesa AM5 y su NPU alcanza hasta 50 TOPS. Esto permite llevar la aceleración de IA a equipos conectados a redes corporativas, monitores y periféricos.

Seguridad y gestión de flotas
No es nada nuevo decir que las empresas no compran ordenadores de uno en uno. Despliegan, actualizan, protegen y administran flotas enteras. Por eso, los procesadores AMD Ryzen AI PRO se orientan a combinar rendimiento de IA con gestión y seguridad empresarial.
En los equipos Lenovo, ThinkShield integra protecciones en hardware, firmware y software. Tecnologías como TPM 2.0, biometría y opciones de gestión remota ayudan a proteger el dispositivo y su información durante todo su ciclo de vida.
La IA en el trabajo es una realidad
El quid de la cuestión no está en convertir cada ordenador en un laboratorio de IA, sino en integrar estas capacidades en las tareas habituales de los empleados. Todo ello permite ya agilizar reuniones o trabajar con documentos y automatizar procesos.
La IA local puede aportar rapidez y mayor control sobre la información. Combinada con los recursos en la nube cuando son necesarios, permite avanzar hacia un puesto de trabajo en el que la inteligencia artificial forme parte de las herramientas sin renunciar a la gestión y la seguridad empresarial.











