Cuando Office contaba con el famoso «Clippy», nos parecía algo muy avanzado. Era un asistente en forma de burbuja flotante que podía adoptar diferentes aspectos. Estaba ahí para resolver algunas dudas y automatizar tareas en Word.
Salvando las distancias, en pleno 2026 ChatGPT ha presentado los dots, una nueva clase de agentes de inteligencia artificial pensados para trabajar de forma continua en nombre del usuario. Están impulsados por GPT-6 Astra, cuentan con un ordenador propio en la nube y pueden conectarse a más de 4.000 aplicaciones mediante plugins.
Un agente que aprende de nosotros
ChatGPT sigue evolucionando y lo hace en una dirección bastante clara. Ya hemos comentado en más de una ocasión que los llamados «agentes de IA» nos ofrecerán el control casi total de nuestras tareas, o al menos de las más tediosas o aquellas que prefiramos delegar. Es la base de DOTS, la última novedad de ChatGPT.

Un dot puede conocer nuestros objetivos, recordar preferencias, gestionar proyectos que permanecen abiertos durante días y preparar trabajo mientras estamos ocupados en otras cosas. OpenAI ha definido a los dots como agentes de gran capacidad y siempre activos.
Su objetivo es convertirse en una IA que no solo responde cuando se le pregunta, sino que es capaz de detectar tareas pendientes, investigar información y organizar trabajo, además de pedir aprobación antes de realizar acciones sensibles.
Cada dot se puede personalizar desde el principio. El usuario puede ponerle un nombre, conectar las aplicaciones que utiliza habitualmente y explicarle sus prioridades. Con el uso, el agente aprende qué se considera un buen resultado, qué tipo de trabajo requiere más cuidado y cómo se organizan los proyectos.

OpenAI quiere que el dot comprenda progresivamente el estilo de cada persona. Si es alguien que trabaja creando contenido, puede aprender el tono que utiliza, los temas que interesan a la audiencia y el formato de las publicaciones que mejor funcionan. Si es un desarrollador, puede familiarizarse con la estructura del proyecto y la forma en que se revisa el código antes de publicarlo.
El dot siempre activo y disponible
El usuario puede hablar con su dot desde ChatGPT en la web, la aplicación de escritorio o el móvil. También puede comunicarse mediante Slack, Microsoft Teams y mensajes de texto, con integración para iMessage y RCS en una lista de espera para usuarios Pro.
Uno de los aspectos más llamativos de los dots es que trabajan desde un ordenador virtual propio. Cada agente tiene un navegador, una identidad específica para gestionar permisos y capacidad para escribir y probar código si la tarea lo necesita. Por defecto, el agente opera en la nube, sin acceso al portátil, archivos o navegador personal.

Disponibilidad
Los dots comienzan a estar disponibles para los usuarios de ChatGPT Pro y Business Premium en algunos mercados. El primer dot está incluido en el plan sin coste adicional, aunque las tareas más complejas están sujetas a una cuota de uso. OpenAI ha anunciado límites ampliados durante el primer mes desde el lanzamiento y prevé que, más adelante, se puedan añadir más dots o ampliar su capacidad de trabajo mensual.
Los clientes de Enterprise, Edu y Healthcare podrán probar una versión beta cuando el administrador active la función en su espacio de trabajo. También habrá dots especializados para empresas, con identidades propias, permisos específicos y responsabilidades definidas en áreas como compras, facturación, atención al cliente, marketing o contratación comercial.










