Sí, tu móvil te espía. Pero no de la forma que piensas. No sabe qué escribes ni muchas cosas de las que haces en tu día a día, pero sí es cierto que sabe mucho más de ti de lo que podrías llegar a imaginar. Cuando estrenas un teléfono inteligente, el dispositivo es un lienzo en blanco, pero cuando llevas un tiempo con él, es capaz de almacenar mucha, bastante información personal.
De hecho, podríamos decir que tu teléfono es lo más parecido a un diario personal. A través de los sensores, el sistema operativo y las aplicaciones que tienes instaladas, tu móvil acumula una cantidad ingente de información que le dice quien eres, qué haces y cuáles son tus hábitos.
Esto es todo lo que sabe tu móvil de ti:
Tus rutinas
Tu teléfono sabe con exactitud a qué hora te despiertas y a qué hora te vas a dormir. Aunque no utilices una aplicación específica para monitorizar el sueño, el sistema registra el último momento del día en que bloqueas la pantalla y el primer instante en que la enciendes por la mañana.

y lo sabe gracias al acelerómetro interno y al giroscopio, un componente que detecta cuándo el dispositivo está completamente inmóvil sobre la mesita de noche. Si a esto le sumamos la ausencia de tráfico de datos y el análisis de luz ambiental, el algoritmo predice con un margen de error mínimo tus ciclos de descanso.
Los lugares que visitas
A lo largo de un año, el móvil dibuja un mapa perfecto de tu vida cotidiana. Sabe dónde trabajas, cuál es tu casa, qué supermercado prefieres y dónde pasas los fines de semana. Incluso registra el camino exacto que haces cada mañana y si vas en coche, en transporte público o andando.
Sabe cómo lo sabe combinando tres tecnologías: el chip GPS, las antenas de telefonía móvil a las que te conectas y los puntos de acceso Wi-Fi que detecta a tu paso. Google y Apple guardan un historial de ubicaciones frecuentes en los ajustes del sistema que sirve para optimizar las rutas de navegación y ofrecerte alertas de tráfico personalizadas.
Tus contactos
El dispositivo no solo almacena los números de teléfono de tu agenda, sino que entiende perfectamente el grado de afinidad que tienes con cada contacto. Sabe quién es tu pareja, quiénes son tus familiares directos y con qué compañeros de trabajo hablas más a menudo.

Sabe cómo lo sabe cruzando los datos de tu registro de llamadas, la duración de las mismas y la frecuencia con la que intercambias mensajes en aplicaciones como WhatsApp o Telegram.
Tus gustos intenciones de compra
¿Sabes eso que estás hablando de Miami y de repente tus apps comienzan a mostrar publicidad de viajes al conocido destino americano? La realidad es que si has buscado un producto en un navegador, o tu micrófono te ha pillado hablando de algo en concreto, es muy probable que termines viendo anuncios relacionados en tus redes sociales. Y, tras doce meses, tu perfil comercial está tan definido que el móvil puede anticipar qué necesitas comprar antes de que tú mismo lo decidas de forma consciente.
Sabe cómo lo sabe mediante las cookies de navegación y los identificadores de publicidad únicos de Android y iOS. Cada vez que descargas una app de tiendas online, buscas un vuelo o lees un artículo, dejas un rastro digital de lo más goloso para las empresas.
Tu estado de salud y nivel de actividad física
Np hace falta que tengas un wearable de última generación. Tu simple móvil actúa como un podómetro que cuenta cada paso que das. Al cabo de un año, el sistema conoce tu media de actividad diaria, si eres una persona sedentaria o si sueles hacer deporte de forma regular en determinados días de la semana.
Solo tiene que usar la información de los sensores biométricos del terminal junto con los servicios de salud nativos del teléfono, dando vida a un informe médico de lo más detallado sobre tu estado físico.











