Como ocurre con cualquier fuente de energía, renovable o no renovable, el uso de la energía nuclear tiene sus ventajas y desventajas y es algo que hay que analizar detenidamente, sobre todo tras el gran apagón nacional que todos sufrimos el pasado mes de abril.
Y es que, aunque es una forma de abastecernos que no genera emisiones directas de gases de efecto invernadero durante su operación, su uso implica riesgos que no pueden ignorarse y que han dividido a los ciudadanos, y a los países, en dos. Unos a favor y otros en contra, a pesar de que aún a día de hoy la energía nuclear aún suministra alrededor del 50% de la electricidad del globo.
Ventajas de la energía nuclear
Menos contaminante
Mientras que las fuentes tradicionales de generación de combustibles fósiles emiten enormes cantidades de dióxido de carbono (la principal causa del cambio climático global) a la atmósfera, las centrales nucleares no producen dióxido de carbono ni contaminación atmosférica durante su funcionamiento.

Pero, aclaremos, esto no significa que no contaminen en absoluto: la minería, el refinado y la preparación del uranio consumen energía, y los residuos nucleares representan un problema ambiental completamente distinto.
Requieren de poco espacio
Las centrales nucleares ocupan mucho menos espacio físico que otras instalaciones comunes de energía limpia (en particular, la eólica y la solar). Para que nos entiendas, una planta nuclear típica que produce 1000 megavatios de electricidad ocupa aproximadamente 250 hectáreas. En comparación, un parque eólico que produce la misma cantidad de energía ocupa 360 veces más superficie, y un parque solar a gran escala utiliza 75 veces más espacio.
Alta potencia de salida
Las centrales nucleares producen altos niveles de energía en comparación con la mayoría de las fuentes de energía (especialmente las renovables), lo que las convierte en un excelente proveedor de electricidad de base. ESte término significa el nivel mínimo de demanda energética en la red durante un período de tiempo, por ejemplo, una semana.
Además, la energía nuclear es una excelente candidata para reemplazar las actuales fuentes de electricidad de base que contribuyen significativamente a la contaminación atmosférica, como las grandes centrales de carbón.
Es fiable
Por último, la energía nuclear es una fuente de energía renovable fiable gracias a su producción constante y su accesibilidad. Las centrales nucleares alcanzan su potencia máxima con mayor frecuencia que cualquier otra fuente de energía, y debido a esta estabilidad permanente, la convierte en una fuente ideal de electricidad de base fiable para la red eléctrica.
Desventajas de la energía nuclear
El uranio no es renovable
Aunque la energía nuclear es una fuente de energía «limpia», técnicamente no es renovable. La tecnología nuclear actual utiliza mineral de uranio como combustible, el cual existe en cantidades limitadas en la tierra . Cuanto más dependamos de la energía nuclear (y del mineral de uranio en particular), más se agotarán los recursos de uranio de la Tierra, lo que incrementará el coste de su extracción y los impactos ambientales negativos de su extracción y procesamiento.

Residuos nucleares
Los residuos nucleares son un tema complejo ya que son radiactivos, lo que los convierte en una catástrofe ambiental y sanitaria inminente. Estas son precisamente las razones por las que los gobiernos gastan enormes cantidades de dinero en el embalaje y la eliminación seguros del combustible nuclear usado.
Los fallos pueden ser catastróficos
Debido a la radiactividad de sus desechos y al potencial riesgo de una fusión nuclear (algo que ocurre cuando el calor generado por un reactor nuclear supera la cantidad de calor transferido por los sistemas de refrigeración) se pueden escapar vapores radiactivos calientes, lo que puede provocar la fusión completa de las centrales nucleares y su explosión, liberando materiales radiactivos nocivos al medio ambiente.
Por suerte, las centrales nucleares cuentan con numerosas medidas de seguridad para prevenir las fusiones, algo que, aunque es muy difícil de producirse, no es improbable.











