Plex se ha convertido en una de las aplicaciones que más utilizamos en nuestro día a día para disfrutar de contenido multimedia en nuestro ordenador o en el resto de dispositivos. Sin embargo, hay algunos ajustes que no te recomendamos tocar si lo que quieres es tener la seguridad de que su funcionamiento está optimizado al máximo.
Plex es uno de los centros multimedia más interesantes que existen para poder gestionar todas las series, películas y, en general, cualquier archivo multimedia que nos interese. Si llevas tiempo utilizándolo, seguro que te has dado cuenta de que tienes una gran cantidad de posibilidades a nivel de configuración que te permiten personalizar la experiencia de la aplicación para que cumpla con todas tus necesidades y preferencias. De hecho, el perfil de usuario habitual que suele utilizar Plex suele estar interesado en tocar todos estos ajustes para poder optimizar el funcionamiento de la herramienta.
Sin embargo, y en contra de la creencia general, la realidad es que no siempre es necesario tocar todos los ajustes para poder tener una buena experiencia de usuario. En ocasiones, las aplicaciones funcionan mejor cuando no tocamos ciertos aspectos que vienen configurados de serie, como los que te vamos a contar a continuación en el caso de Plex.

La calidad de la reproducción
Cuando notamos que nuestra conexión se ralentiza demasiado, una de las medidas por las que solemos decantarnos es bajar la calidad de la retransmisión. Sin embargo, no siempre conseguimos el objetivo que buscamos, puesto que Plex ya está configurado de serie para adaptar la calidad del contenido al ancho de banda que tenemos disponible.
En las pruebas que hemos realizado, siempre que hemos dejado este ajuste en la calidad máxima, nos ha permitido disfrutar de una mejor experiencia de usuario. La razón es que Plex está configurado para hacer que los recursos disponibles trabajen ofreciéndonos la mejor calidad posible, dentro del ancho de banda que tenemos en cada momento. De este modo, se va adaptando para ofrecernos una buena calidad de imagen sin interrupciones.
No desactives la reproducción directa
Otro error bastante extendido pasa por desactivar la transmisión directa o la transcodificación. Sin embargo, esto no va a ayudar a que tengas una mejor calidad de imagen. Si bien es cierto que lo mejor que puedes hacer es que Plex utilice la reproducción directa para transmitir el contenido, no es obligatorio que desactivemos el resto de las opciones.
Por defecto, la aplicación siempre va a intentar utilizar la reproducción directa desde el principio. En el caso de que, por cualquier razón, no pueda, recurrirá a la transmisión directa y, a posteriori, a la transcodificación. Por lo que, si no tocamos este ajuste, mejor.
Los ajustes de red
Si estás más o menos familiarizado con el ámbito tecnológico, seguro que en más de una ocasión has accedido a la configuración avanzada de red y a las opciones de seguridad para tratar de adaptar los ajustes de Plex a tus gustos. Sin embargo, la realidad es que la aplicación es bastante sensible a cualquier cambio que hagamos en este ámbito, por lo que podríamos quedarnos sin acceso, sin darnos cuenta, a la biblioteca multimedia.
El equipo que se encuentra detrás del desarrollo de Plex trabaja para ofrecernos siempre un rendimiento optimizado de serie, por lo que no es necesario tocar todos los ajustes. Te recomendamos que lo evites para poder optimizar su funcionamiento.











