Quien tiene unos auriculares sin cable, los usa a todas horas. Y quien los usa a todas horas, sabe que la batería no es su fuerte. Los sacamos del estuche para escuchar música, atender llamadas, ver vídeos o simplemente aislar el ruido del entorno, y, cuando nos damos cuenta, su autonomía ha bajado drásticamente.
En ese momento, enseguida volvemos a guardarlos para que recuperen batería, pero, lo que muchos ignoran, es que esto hace que las celdas de nuestros auriculares sufran ciclos de carga constantemente, que van mermando la vida útil del dispositivo.
Y es que, aunque las baterías actuales están preparadas para soportar cientos de ciclos, hay determinados hábitos que pueden acelerar su desgaste. Y conocerlos es lo que nos ayudará a alargar su duración.
No esperes siempre a que se queden sin batería
Uno de los hábitos que conviene cambiar es esperar a que los auriculares lleguen al 0% antes de introducirlos en el estuche. Las baterías de ion-litio que utilizan la mayoría de estos dispositivos son las mismas que llevamos en nuestros móviles (en formato ‘mini’) y, por lo tanto, no necesitan descargarse por completo para volver a cargarse. De hecho, las descargas totales y repetidas no son precisamente lo más recomendable para su vida útil.

En el día a día, es preferible utilizar los auriculares con normalidad y colocarlos en su estuche cuando termines de usarlos. Tampoco es necesario esperar a que estén al 10% o 20% para conectarlos. Una carga parcial no supone un problema y permite que siempre estén preparados para utilizarlos. Si vas a guardar los auriculares durante varias horas, mételos en el estuche y deja que recuperen carga.
Evita el calor
Si hay un enemigo que puede pasar desapercibido, ese es el calor. Los auriculares son pequeños, pero sus baterías también son especialmente sensibles a temperaturas elevadas. Dejar el estuche encima de una mesa al sol, dentro de un coche en verano o junto a una fuente de calor puede acelerar la degradación de la batería.
Esto es especialmente importante durante la carga. Si notas que el estuche o los auriculares se calientan demasiado mientras están conectados, conviene revisar dónde los estás cargando y moverlos a una superficie más fresca y alejada de fuentes de calor.
Cuida también la batería del estuche
Muchas veces nos preocupamos únicamente por los auriculares, pero el estuche de carga tiene otra batería que también debemos cuidar. De hecho, es la responsable de proporcionar energía a los auriculares cada vez que los guardamos.

Aquí conviene evitar sobrecargas y dejar el estuche conectado al cargador durante días y días sin ninguna necesidad. Los sistemas modernos gestionan automáticamente la carga y cuentan con protecciones, por lo que hacerlo ocasionalmente no debería ser un problema, pero mantener buenos hábitos ayuda a conservar mejor la batería a largo plazo.
También es importante utilizar cargadores y cables en buen estado y compatibles con el fabricante. No hace falta buscar un cargador especial ni uno de máxima potencia ya que los auriculares consumen muy poca energía y su sistema de carga está diseñado para recibirla de forma controlada.










