Los rayos son uno de los eventos más violentos y espectaculares de la naturaleza. Hablamos de una descarga de energía enorme que tiene lugar en una fracción de segundo. Por ese motivo, suele decirse que fotografiar un rayo es algo muy complicado.
Hoy en día, un smartphone cuenta con herramientas especializadas, como para fotografiar puestas de Sol, la Luna o las estrellas. Pero ¿qué pasa con los rayos? ¿Hay alguna posibilidad de captar un rayo con el móvil? Hay varios factores a tener en cuenta, incluyendo nuestros reflejos y preparar bien la cámara y elegir el lugar adecuado.
La seguridad es lo primero
Antes de nada, cabe dejar claro que no es recomendable ir a la caza de la tormenta. Es decir, si hablamos de fotografiar un rayo, no lo hacemos de coger una mochila, un chubasquero y meterme en campo abierto en medio de la “batalla”. La idea es que puedas hacerlo con seguridad desde tu casa o un lugar alejado.
También es recomendable usar el móvil con batería, sin conectarlo al cargador, y no te expongas para conseguir un encuadre mejor. Si no puedes preparar la toma desde una posición protegida y alejada de esas zonas, déjala pasar.

Preparando los ajustes
La mejor forma de fotografiar rayos de noche consiste en hacer exposiciones de varios segundos. Durante ese tiempo, la cámara recoge la luz de la escena y puede registrar una descarga si aparece dentro del encuadre.
En un móvil con controles manuales, prueba con uno o dos segundos y comprueba el resultado. Si el entorno está oscuro, puedes alargar el tiempo; si las luces de edificios y calles quedan demasiado claras, redúcelo.
Utiliza el modo Pro
Busca en la aplicación de cámara un modo llamado Pro, Profesional o Manual. La idea es ajustar el tiempo de exposición y la sensibilidad ISO. Prueba con ISO 100 o el valor bajo más próximo que permita tu móvil.
Aunque el cielo esté oscuro, el rayo es una fuente de luz muy intensa. Subir demasiado la sensibilidad puede convertirlo en una mancha blanca sin detalle y añadir ruido a la imagen. Desactiva también el flash, porque no iluminará una tormenta lejana y puede provocar reflejos.

Fija el enfoque y el teléfono
En la oscuridad, el enfoque automático puede buscar continuamente un punto de referencia y arruinar la toma. Enfoca sobre una luz lejana o un elemento distante y bloquea el enfoque si la aplicación lo permite.
Si utilizas enfoque manual, ajustarlo cerca de infinito puede servir como punto de partida, pero revisa la nitidez: llevar el control hasta el extremo no garantiza siempre el mejor resultado.
El teléfono debe permanecer inmóvil durante toda la exposición. Utiliza un soporte estable dentro de una zona segura y activa un temporizador corto para evitar el movimiento de pulsar la pantalla. No salgas al exterior a colocar un trípode cuando la tormenta ya está cerca.

¿Sirven el modo noche y la grabación de vídeo?
El modo noche puede ayudar. Puedes probarlo si no tienes controles manuales, aunque tendrás menos capacidad para decidir cómo se registra la descarga. Otra alternativa es grabar vídeo y extraer después un fotograma. No ofrece la misma calidad que una fotografía bien expuesta y tampoco garantiza captar todos los rayos, pero evita depender de acertar con el disparador.
Comprueba si el rayo conserva detalle, si el paisaje está demasiado iluminado y si el enfoque es correcto. Ajusta una cosa cada vez para entender qué mejora la imagen.
¿Hay alguna app para ayudar?
Lo cierto es que sí las hay. Te vamos a dejar con una aplicación que ha sido desarrollada justamente para detectar y fotografiar rayos. Sus resultados también dependen de muchos factores, pero es una app que vale incluso para realizar fotos cuando tiran fuegos artificiales.
La aplicación cuenta con su propio algoritmo avanzado que detecta destellos repentinos en el cielo (u otras fuentes de luz) y captura automáticamente la escena.










