“Somos polvo de estrellas” o “Somos el cosmos contemplándose a sí mismo”. Son algunas de las citas más memorables de Carl Sagan. Este 2026 se cumplirán 30 años de su triste fallecimiento. Se fue demasiado pronto, porque Carl Sagan cambió la forma en que miramos al universo y nos cuestionamos algo tan sencillo como quiénes somos y qué hacemos aquí.
Este astrónomo, astrofísico, cosmólogo, astrobiólogo y escritor ha pasado a la historia por su serie de televisión Cosmos, pero cuenta en su haber con muchos otros hitos, como haber sido uno de los máximos responsables del proyecto SETI, de búsqueda de vida inteligente más allá de la Tierra.
Carl Sagan y su visión del cosmos
El conocimiento es importante, pero también es clave saber transmitirlo. Carl Edward Sagan nació en Nueva York un 9 de noviembre de 1934. Él mismo contó que, siendo muy pequeño, quedó impresionado con la Exposición Universal de 1939 que tuvo lugar en Nueva York. En ella se mostraban los avances científicos y tecnológicos más recientes, así como las posibles apuestas de futuro.

En su época de estudiante se matriculó en la Universidad de Chicago, donde obtuvo títulos en Artes y Ciencias, y posteriormente un máster en Física y un doctorado en Astronomía y Astrofísica. Durante su carrera, Sagan trabajó en instituciones de renombre como la Universidad de Harvard y la Universidad de Cornell, donde fue profesor y dirigió el Laboratorio de Estudios Planetarios.
Fue un pionero en la exobiología y en la investigación de la atmósfera de Venus, demostrando que el planeta sufría un terrible efecto invernadero, sirviendo además como prevención de estos efectos a gran escala. Contribuyó al desarrollo de la sonda Voyager, siendo suya la idea del famoso disco dorado que surca ahora mismo el espacio interestelar con imágenes y sonidos de la Tierra.
Cosmos, un viaje personal
Fue en 1980 cuando Carl Sagan entró en las casas de todo el mundo con la serie de televisión Cosmos (cuenta con un remake de hace unos años). Recordada también en España, con sus emisiones en TVE y la mítica narración de José María del Río. Durante 13 capítulos, Sagan desgranó como nunca antes toda nuestra historia, desde el Big Bang hasta nuestros días.
Sembró la semilla del escepticismo en muchas personas, nos alertó de los efectos del cambio climático, cuestionó creencias muy arraigadas y nos llevó a un viaje por el cosmos como nunca antes se había visto. El libro homónimo que acompañó a la serie se convirtió en un bestseller internacional.

Libros y cine
No podemos olvidar que Carl Sagan escribió su novela Contact, en la que narraba con gran realismo el primer contacto entre humanos y una civilización extraterrestre. Hollywood vio el potencial y llevó el libro al cine en 1997, con Jodie Foster y Matthew McConaughey como protagonistas. Antes de eso, había escrito varias obras de divulgación científica como «Los dragones del Edén» en 1977, que le valió el Premio Pulitzer.

Fallecimiento y legado
Carl Sagan falleció el 20 de diciembre de 1996 a los 62 años de mielodisplasia, y después de someterse a tres trasplantes de médula ósea procedente de su hermana. Él mismo relató el proceso de su enfermedad en el libro «Miles de Millones», publicado póstumamente en 1997.
Hoy en día, Carl Sagan sigue siendo fuente constante de inspiración. Es referenciado constantemente en prensa de todo tipo y sus citas pueblan Internet. La imagen de Carl Sagan es la de un visionario y un amante del cosmos. La imagen de una persona consciente de su ignorancia, que es la ignorancia de todos. Porque, aunque poco a poco vamos resolviendo algunas dudas existenciales, que es la labor de la ciencia, lo más honesto es reconocer que aún no tenemos respuestas a las grandes preguntas.
Como bien dijo Carl Sagan: “Los niños son los que hacen las mejores preguntas, porque no saben lo suficiente como para no hacerlas”.











