Estamos asistiendo a muchos cambios en el mundo de la guerra y todo se podría resumir en dos factores de gran importancia para todos los grupos de defensa que buscan armarse lo mejor posible para el conflicto moderno. Si bien es cierto que la inteligencia artificial todavía tiene mucho más que demostrar más allá de su aspecto estratégico lo cierto es que los drones se han convertido en el elemento clave tanto de ataque como defensa y en Estados Unidos y creen que pueden utilizarlos no solamente desde el aire sino también desde el agua.
Y es que el país americano ha comenzado el proceso de fabricación de nuevos drones que se pueden lanzar desde un submarino con múltiples fines.
Nuevos sistemas preparados para moverse en el agua
Cuando hemos hablado de los drones lo primero que se nos ha venido a la mente ha sido dispositivos que se mueven por el aire y que adoptan una forma similar al de un avión para funcionar. Lo mejor de todo es que modelos como el Shahed han demostrado no solamente ser muy eficientes en el terreno del combate sino también una herramienta muy efectiva gracias a su bajo coste de producción. Pero en Estados Unidos han querido darle una vuelta de tuerca a este pensamiento en el que lo han adoptado a un sistema que podría ser considerado como un dron submarino.
El concepto es sencillo, ya que todo consta de las formas vistas en los torpedos para convertirlos no solamente en sistemas eficientes de ataque sino también en un propulsor que podía ir a ayudar a un sistema o enjambre de estos al llegar a un punto concreto del mapa donde actuarán de manera autónoma.
Eso también es muy interesante, ya que los servicios de seguridad no solamente conciben estos drones como un elemento de ataque como lo que hemos visto ya en las fuerzas aéreas sino como un sistema para recabar información de manera rápida e incluso sostenida en el tiempo. Al disponer de carcasas que se puedan recuperar como los torpedos de los que tesamos hablando antes estos dispositivos pueden permanecer durante largos periodos de tiempo sumergidos sin ser detectados y enviando información de manera constante a los servicios de inteligencia para saber cómo abordar una misión próximamente.
Si bien es cierto que todavía no hay ningún modelo a la vista para su funcionamiento no cabe ninguna duda de que este tipo de aparatos supondrán un cambio en el panorama de la guerra por mar tal y como la conocemos donde los típicos misiles de crucero y los torpedos seguirán siendo de vital importancia para la defensa y la ofensiva pero además formarán parte de la estrategia de inteligencia del futuro con aparatos pensados para el Abarán mejores estrategias y mejorar la efectividad de los ataques por cualquiera de los flancos que tengan previsto atacar











