La idea de crear lluvia siempre ha estado presente en el ser humano. Y la verdad es que no es algo de ciencia ficción, pues es posible gracias al yoduro de plata. Entonces..¿Por qué no recurrimos a esta firma de crear lluvia de forma artificial cada vez que hay sequías o incendios?
La realidad es que, aunque la tecnología existe, su alcance es limitado y sus resultados distan de ser tan controlables como se suele imaginar.
Creación de lluvia
La siembra de nubes es una técnica con más de medio siglo que consiste en introducir diminutas partículas, habitualmente yoduro de plata, elegido por su estructura cristalina similar a la del hielo, en nubes que ya contienen humedad, la clave para que todo el proceso funcione. Es decir, no se crea lluvia, sino que se ‘ayuda’ a llover. Es como el empujón que le falta a una nube para que termine de condensar la humedad y transformarla en gotas de agua que caigan sobre nosotros.
Técnicamente, esas partículas sirven de núcleo para acelerar la condensación y favorecer las precipitaciones, y es algo que puede hacerse desde aviones, drones o incluso desde el suelo. De hecho, es un sistema usado en algunos estados de EE. UU., Oriente Medio o China con distintos objetivos: aumentar la lluvia, mejorar el almacenamiento de agua o reducir el granizo.

El motivo evidente para no poder usarse en zonas de sequía o durante incendios es que la siembra no crea agua nueva. No genera humedad donde no la hay y solo organiza la que ya está presente en una nube. Si el ambiente está seco o las nubes no contienen suficiente humedad, la técnica se vuelve inútil, como han mostrado ensayos recientes en lugares como Delhi. Es más, allí se recrudeció el problema de la contaminación solo por intentar la siembra de nubes mediante este proceso.
Por eso no sirve para “plantar nubes” donde no las hay ni para generar un chaparrón a demanda en plena ola de calor. La NOAA y la GAO llevan años resaltando exactamente este punto: la siembra puede aumentar la precipitación entre un 0 % y un 20 % en condiciones favorables, pero solo cuando esas condiciones se dan.
Y en muchos episodios de sequía o incendios extremos, lo que falta no es organización del vapor, sino vapor en sí.
De esta manera, si quieres que respondamos a la pregunta inicial, te decimos que sí, es es posible inducir lluvia con yoduro de plata, pero dentro de márgenes muy concretos y siempre sobre nubes que ya reúnen las condiciones apropiadas. No se puede crear nada donde no lo hay y, por consiguiente, el yoduro de plata no permite crear tormentas de la nada, no sirve como herramienta inmediata para apagar incendios forestales, no pone fin a una sequía estructural y no es magia, sol ciencia.










