Para cualquier persona, hablar de planetas supone hacerse una idea en la cabeza de una gran roca con forma esférica que orbita alrededor de una estrella junto al resto de otros elementos similares. El sistema solar es un buen ejemplo y de todos ellos es importante destacar que solamente la Tierra es el único que a día de hoy sabemos que alberga vida. Lo que haya más allá es una incógnita, como también es el hecho de encontrarse con un planeta con forma ovalada o de limón en lo más remoto del universo.
Probablemente, cuando escuches a alguien decir eso de que nada es imposible probablemente nunca pensarías que el caso del planeta denominado, denominado PSR J2322-2650 b fuera un ejemplo tan claro de lo que puede ocurrir en el universo y además que de verdad sea algo tan increíble incluso para la comunidad científica.
Un exoplaneta estudiado por la NASA por su forma y composición
Probablemente cualquier científico estaría en tu misma situación al escuchar que se ha encontrado un planeta con forma de limón. En esta situación uno podría pensar que eso es imposible ya que la mayoría de los cuerpos celestes conocidos o son irregulares y vagan por el espacio dando vueltas sobre su propio eje o bien orbitan alrededor de una estrella y tienen forma de una esfera o casi.

Sin embargo el telescopio James Webb ha sido el que ha dado con uno de los cuerpos celestes más increíbles en lo que a estructuras se refiere. Estamos hablando del exoplaneta PSR J2322-2650 b el cual se ha analizado hasta dar con elementos interesantes como que es un gigante tan pesado como Júpiter y con una atmósfera rica en carbono. Probablemente, muchos pensarían que el hecho de olvidar alrededor de una estrella muerta no podría generar un planeta habitable, pero lo cierto es que lo más curioso de esta roca sea su forma.
Según lo que leemos en Mashable, se encuentra a casi 160 millones de millas del Sol y un año completo duran lo que en la Tierra serían ocho horas debido a su órbita estrecha. Las dudas están ahora en cómo se ha podido formar este planeta con una forma tan curiosa y sobre todo con una atmósfera tan hostil hecha además de carbono de helio.
La comunidad científica está impresionada
Peter Gao, coautor de la nueva investigación del Laboratorio Carnegie de la Tierra y los Planetas, afirma sentirse impresionado ante tal evento. Sus declaraciones no pueden expresar otra cosa más que una sorpresa cuando compartió que la reacción colectiva al visualizar las imágenes transmitidas por el telescopio Webb fueron de “¿Qué demonios es esto?”.
Todavía hay mucho que estudiar acerca de la formación de los planetas y si bien todavía no se saben cosas como la creación del propio universo esto no es más que otra prueba que demuestra que el universo todavía esconde sorpresas de todo tipo.










