Una de las cosas a las que el ser humano teme es a la propia naturaleza. A simple vista puede parecer que los mares están en calma, que la tierra apenas muestra signos de que se vaya a quebrar más de la erosión de las lluvias que no siempre son tan fuertes. Todo esto es el día a día de cualquier persona sobre la faz de la tierra, pero cuando la naturaleza cobra vida… entonces hay motivos para preocuparse. Lo bueno es que a día de hoy contamos con todo lo necesario para anticiparnos a estos desastres y por eso es importante que conozcas a GUARDIAN.
El nombre ya te lo puede decir todo, sobre todo porque es el sistema que permitirá prever uno de los eventos naturales más devastadores conocidos por el hombre como son los tsunamis.
Un sistema de satélites que prevén los tsunamis
El mar es una de las fuerzas más importantes de la Tierra. De hecho, nuestro plante tiene un alto porcentaje de agua salada distribuida por todos los océanos y su control es toda una utopía. Nadie puede controlar semejante potencial que se distribuye hasta los lugares más recónditos de la corteza terrestre, por lo que tener en cuenta cómo se comporta según lo que se percibe en la superficie es más que importante para al menos prever qué es lo que puede ocurrir el día de mañana.
Para muchos esto se puede considerar como una utopía, pero la realidad es que para solventar este problema es más sencillo de lo que parece gracias al uso de la tecnología. Concretamente, el uso del sistema de satélites conocido como GURDIAN puede ser más que eficiente cuando se trata de realizar los cálculos que cualquier laboratorio científico necesitan para saber el comportamiento del mar.

Para empezar, la llegada de los tsunamis no son algo que pase de la noche a la mañana. Se tienen que dar diferentes elementos en la naturaleza para que este fenómeno aparezca y eso no es otra cosa que otro desastre natural de gran calibre. Entendemos por esto a todos esos deslizamientos submarinos, erupciones volcánicas o terremotos lo suficientemente grandes como para causar una agitación en las aguas del mar y generar así esas olas tan grandes.
Detectar todos estos elementos requiere de un instrumental muy preciso para dar con indicios de que un tsunami pueda ocurrir. La Red de Alerta e Información de Desastres en Tiempo Real de la Atmósfera Superior GNSS, que es su versión extendida del nombre, consta de un sistema GPS que orbitan alrededor de la Tierra y que usa un sistema que ‘escucha’ lo que hay en la atmósfera. Es cierto que en el espacio no se propaga el sonido como en nuestro planeta, pero lo cierto es que su aparatología se lo permite gracias a que recopila la información de las estaciones científicas que hay en la tierra.
Esta red recopila todos los datos y es capaz de posicionar el tsunami con un margen de error de nada menos que 10 centímetros aproximadamente. Siendo un poco más técnicos, lo que se consigue es que el tsunami envía partículas cargadas a la ionosfera que son captadas por los satélites precisamente por el movimiento de estas partículas.
De esta manera, los sistemas de alerta se ponen en funcionamiento tan pronto como captan dicha alteración para avisar a las ciudades cercanas de la inminente evacuación.
Monitoreo casi en tiempo real
Una de las bondades de este sistema es que GUARDIAN es un sistema de detección con mucha precisión. Gracias a los datos que interpreta, sumando a lo que recibe de las estaciones científicas es capaz de elaborar un sistema muy preciso con el que es capaz de determinar cómo es el tsunami y cuándo podría llegar a la ciudad más cercana. Ten en cuenta que hablamos de un fenómeno que es capaz de desplazarse a nada menos que 800 Km/h, por lo que el tiempo es clave para su detección y defensa de las ciudades frente a una de las fuerzas de la naturaleza más devastadoras.











