Resulta impresionante que en solo una generación, es decir, durante el periodo que dura la vida de una persona, se pueda pasar de no conocer el vuelo a motor a ver por la televisión la llegada del hombre a la Luna. Es precisamente lo que ocurrió en el pasado siglo XX, con un periodo de solo 65 años entre el primer vuelo a motor de los hermanos Wright en 1903 y la llegada del hombre a la Luna en 1969.
La gran pregunta es ¿cómo fue posible tan avance tecnológico? En el mundo de la tecnología estamos acostumbrados a cambios progresivos que podemos entender por el paso natural del tiempo. Pero el periodo de no saber volar a salir de nuestro planeta en un cohete y llegar a otro mundo parece algo de ciencia ficción. Pero fue realidad, y es así como lo logramos…
De la Tierra a la Luna
El primer vuelo a motor duró solo doce segundos. Es lo que está documentado del hito de los hermanos Wright, que abrió la puerta a la era de la aviación e hizo realidad el sueño de la humanidad durante siglos: poder volar. A partir de entonces, la carrera y el avance de la tecnología fueron impresionantes.

Y cabe destacar, que en el siglo XX hubo dos guerras mundiales. Las guerras son la mayor tragedia a la que puede enfrentarse la humanidad (la autodestrucción), pero inevitablemente suelen suponer avances importantes en ciencia y tecnología. Esto ocurre porque se destinan cantidades ingentes de dinero a optimizar recursos en la materia armamentística. Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el dominio del cielo fue clave, lo cual impulsó la tencología de la aviación y fue el germen de la carrera espacial que terminó con nuestra huella en la Luna.
La explosión de los vuelos comerciales
Pasaron solo 11 años desde el primer vuelo controlado y sostenido de un avión a motor, al primer vuelo comercial de la historia. Fue el 1 de enero de 1914 con la ruta St. Petersburg ↔ Tampa (Florida, EE. UU.) en un arcaico hidroavión Benoist XIV, en un vuelo que duró 23 minutos por trayecto.
Es más impresionante pensar que desde 1914, con aviones de madera y tela y baja velocidad, se pasaron a los primeros proto-cazas, más rápidos y maniobrables. Si nos vamos a la década de 1940 en plena Segunda Guerra Mundial, ya se usaban cazas modernos más parecidos a los de hoy con cabinas cerradas, motores potentes y capaces de romper la barrera del sonido.
Eso ocurrió precisamente en 1947, con los estragos de la gran guerra aún latentes y con el piloto Chuck Yeager como protagonista, rompiendo la barrera del sonido en un avión Bell X-1 y una velocidad Mach 1.06, lo que podemos traducir como más de 1.300 kilómetros por hora. Por cierto, llegados a este punto y si te interesa el tema, no dejes de ver “Elegidos para la gloria”, una peliculón de 1983 que narra precisamente el hito de los primeros pilotos (luego astronautas) que rompieron la barrera del sonido.

La guerra fría y la llegada a la Luna
La Guerra Fría, es decir, esa tensión permanente entre la antigua Unión Soviética y Estados Unidos al término de la Segunda Guerra Mundial, tuvo como consecuencia el mayor avance tecnológico de nuestra historia moderna. Lo llamaban carrera espacial, pero en realidad era demostrarse continuamente entre naciones, que una era más poderosa que la otra. Esto ya no solo iba de dominar el cielo, había que dominar el espacio.
Los rusos iban ganando en praticamente todos los hitos relativos al espacio. Lanzaron el Sputnik 1 como primer satélite artificial, pusieron al primer hombre en órbita alrededor de la Tierra (Yuri Gagarin) y un largo etcétera de éxitos que los americanos veían pasar por delante.

Pero el 20 de julio de 1969, la misión Apollo 11 logra el alunizaje y los primeros seres humanos pisaron la Luna con Neil Armstrong y Buzz Aldrin como caminantes, y Michael Collins quedándose con las ganas, al tener que orbitar en el módulo de mando.
¿Cómo fue posible?
No fue magia, no fue tecnología que nos facilitaron los extraterrestres, ni fue un montaje. Fue la mayor demostración de pericia y disposición de recursos de nuestra historia en post de un objetivo. El objetivo era destruir a un rival en caso de guerra, pero una realidad alternativa (y más constructiva) nos llevó a una era de exploración espacial impresionante que sigue a día de hoy.
Han pasado 56 años desde nuestra llegada a la Luna. ¿Lograremos llegar a Marte antes de los 65 años que pasaron del primer vuelo a motor al amerizaje del Apollo 11?











