Que Estados Unidos tenga algunos de los sistemas más avanzados en el mundo bélico es algo que todo el mundo da por hecho. Poco a poco no solamente afianza su poder sino que además tiene la posibilidad y la capacidad de aumentar su flota con la última tecnología tanto en equipamiento militar como en transportes y vehículos de guerra. Como ya es habitual los drones y vehículos no tripulados están teniendo cada vez más relevancia en el campo de batalla y uno de los que está en desarrollo es el conocido como Quarterhorse del que te vamos a hablar a continuación.
Hasta ahora hemos hablado de los drones como aparatos capaces de volar por sí mismos tanto de manera remota como automática pero lo que tal vez no sepas es que el día de mañana una de las características que pueden desarrollar es que sean capaces de volar a velocidades hipersonicas.
Un dron que vuela más rápido que el sonido
Una de las tecnologías que se han mantenido muy presentes en el mundo de la aviación es la que permite a los aviones volar a una mayor velocidad, algo que implica poner motores mucho más potentes con los que romper incluso la barrera del sonido. Esto se aplica a aviones dedicados exclusivamente al mundo bélico y no es de extrañar que algunos de estos modelos premian la aerodinámica y la capacidad de armamento por encima de otros elementos. De hecho cada vez hablamos más de drones y en el caso de Quarterhorse lo hacemos de uno de los aparatos más novedosos por una razón tan sencilla como es que es capaz de volar más allá de la velocidad del sonido.

Estamos hablando de un aparato que realmente es capaz de volar a una velocidad superior a los 6.000 kilómetros por hora gracias a varios elementos estructurales que se lo permiten.
–forma de ala delta: como te puedes imaginar los drones aéreos y cualquier avión necesita una forma que sea óptima para favorecer la aerodinámica en todo momento y esto supone que las formas triangulares son más que interesantes para este tipo de aparatos.
–un motor de alto rendimiento: y no uno cualquiera ya que en el caso del Quarterhorse lo hacemos teniendo en cuenta de que se trata de un avión no tripulado que debe superar la velocidad hipersónica en vuelo regular. Esto significa que los procedimientos de aterrizaje y despegue debe ser lo suficientemente potente como para levantar el vuelo y de la misma manera cambiar a un modo de Estado reactor capaz de moverse a gran velocidad por el aire hasta alcanzar su objetivo. Es por este motivo creo que se busca es sobre todo la rapidez y eso implica que este motor sea lo suficientemente potente como para alcanzar una velocidad de match 5 o superior.
Muchos prototipos antes de la versión final
Como ocurre en este tipo de situaciones estamos hablando todavía de un aparato que está en una versión prototípica lo que significa que todavía hay muchos elementos que cerrar y asegurarse antes de tener una versión final que garantice su correcto funcionamiento.
Dicho así parece muy sencillo pero eso significa que se necesitarán muchos años antes de conseguir un sistema adaptado a todas las necesidades que implica tener un avión potente en el aire y que se acaba de responder a todos los inconvenientes que se pueda encontrar durante su vuelo.
Esto significa que los sistemas de propulsión deben funcionar a la perfección para garantizar estas velocidades de las que te estamos hablando, pero del mismo modo también tiene que funcionar su sistema de aterrizaje de la manera más eficiente para frenar toda esta potencia que incluso en un avión de combate ya es demasiado.
A lo largo del 2026 veremos como cada vez hay más pruebas de este avión no tripulado y sobre todo seremos testigos de sí el ejército estadounidense logra disponer de este aparato para sus misiones de todo tipo.











