Estamos acostumbrados a contarte cosas sobre los datos que generas todos los días. Ya sean documentos, imágenes, o videos lo que se genera en su interior tiene más valor de lo que te puedas imaginar y, por si fuera poco, pueden revelar detalles de ti o el terminal que estás utilizando. Lo que no sabes es que cuando mandas una imagen lo haces también con estas características y por eso te puede interesar eso de cómo evitar estos metadatos se envíen sin que tú lo sepas.
En plena época en la que es más que importante proteger la privacidad de cada uno, puede que esta práctica sea clave para que al compartir una imagen no envíes datos de más a una persona que pueda conocer más sobre ti sin que lo sepas.
Lo que cuenta los metadatos EXIF de ti sin que lo sepas
Has hecho una foto reciente desde tu móvil, o un video que quieres tener de un recuerdo para mandárselo a tus amigos o familiares. En ese momento solo piensas en enviarlo, pero de lo que no te das cuenta es que no estás mandando un simple video. Y no, no nos referimos a que el tamaño de archivo puede suponer que el receptor no pueda verlo por falta de espacio, ni a que haya un fallo en la grabación que arruine por completo el video, sino porque en su interior hay un montón de datos que no solo compartes en el archivo.
¿No te lo crees? pues esto es lo que se conoce como metadatos. Estas son pequeñas piezas de código que revelan información integrada dentro del propio dispositivo y que pueden dar información sobre dónde, como y cuándo se ha tomado. Puede parecerte una broma de mal gusto, sobre todo si tenemos en cuenta que hayas desactivado las medidas de ubicación del dispositivo y los permisos que tiene la app del teléfono son solo los de acceso a la cámara y a los datos de almacenamiento.

Pero aqui no acaba la cosa. Estos datos EXIF son los que disponen de todos los elementos que puedan ser dato de utilidad para conocer más cosas sobre una imagen como es el tipo de lente que ha hecho la captura, el modo de disparo, si se ha hecho con o sin flash, además de otras características que tienen que ver con la geolocalización si el dispositivo así lo permite.
Esto lo hacen todas las cámaras y con todas las extensiones, desde JPG hasta la que captura más datos como es el formato RAW.
Cómo eliminar los metadatos de una foto
Puede que pienses que estos datos no deberías cederlos tan a la ligera y por eso lo que necesitas es saber cómo eliminar estos datos tan pronto como sea posible. Pero ¿cómo se acceden a estos datos? Probablemente pienses que desde el apartado de los Detalles de cada archivo en tu teléfono móvil, pero por desgracia este no ofrece los mismos detalles que desde tu ordenador con Windows 11. El sistema operativo de Redmond tiene una característica que ayuda a los usuarios a tener la información necesaria de los datos EXIF y todo gracias a unos cómodos pasos:
- Enciende tu ordenador carga las imágenes de la fuente que quieras
- Selecciona una con clic derecho para entrar en sus Propiedades
- Ve a la pestaña Detalles para ver qué hay en cada una de ellas.
Desde aquí comprobarás que todo lo que decíamos sobre la información que estás compartiendo es real, por no hablar de lo sencillo que es entrar a conocer estos datos. Sin embargo, para quitar elementos que consideres que pueden violar tu privacidad, lo mejor es ir a la parte inferior de esta ventana y pulsar sobre la opción de Quitar propiedades o información personal
Desde aquí y con unos pocos clics, la imagen perderá o cambiará algunos de esos detalles que no quieras mantener en el momento de mandarlos por WhatsApp o por algún servicio de mensajería exponiendo así tus datos más personales.











