Compartir la conexión de datos de nuestro smartphone con un ordenador es una de esas funciones que nos salvan la vida en más de una ocasión. Ya sea porque el Wi-Fi del hotel no funciona, estamos trabajando en un tren o simplemente sufrimos una avería en nuestra red del hogar, recurrir al móvil y usarlo como un router portátil es una solución bastante buena.
Lo que pasa, es que el sistema operativo de Microsoft asume que cualquier red Wi-Fi a la que se conecta tiene gigas infinitos. Es decir, que en cuanto establecemos el enlace, el PC comienza a descargar actualizaciones, sincronizar archivos pesados en la nube y, si no tenemos cuidado, consumir una tarifa 20 GB en cuestión de una hora.
Cómo compartir internet de forma rápida y segura
Antes de entrar en los trucos de ahorro, conviene recordar cómo se establece esta conexión de forma óptima. Tienes dos vías principales: el Punto de Acceso Wi-Fi y el Anclaje a red por USB. La primera es la más cómoda, activando la opción en los ajustes de «Red e Internet» de tu móvil Android . Solo tienes que definir un nombre de red y una contraseña robusta para evitar intrusos.
No obstante, desde una perspectiva de experto, siempre recomiendo el uso del cable USB si es posible. No solo evita interferencias y ofrece una conexión más estable, sino que además impide que la batería del móvil se agote rápidamente, ya que el propio PC lo irá cargando mientras navegas.
Evita que Windows se ‘beba’ los datos
Una vez que has establecido el enlace, es hora de configurar Windows para que no agotes tu tarifa de datos en unos minutos.
Activa la Conexión de uso medido
Este es el ajuste más importante y el primero que debes tocar. Cuando marcas una red como «de uso medido», le estás diciendo explícitamente a Windows que cada mega cuenta. Al activar este interruptor, el sistema detiene automáticamente la mayoría de las descargas de actualizaciones y hace que las aplicaciones de la Microsoft Store dejen de actualizarse en segundo plano.
Para hacerlo, ve a Configuración, entra en Red e Internet y selecciona Wi-Fi. Haz clic en las propiedades de la red a la que estás conectado (la de tu móvil) y activa la pestaña de «Conexión de uso medido» para así reducir el tráfico invisible del sistema operativo.

Pausa Windows Update
Aunque la conexión de uso medido ayuda, Windows Update es bastante cabezón y puede intentar seguir descargando actualziaciones por su cuenta. Por eso, te recomendamos pausarlas un tiempo.

Dentro del menú de Windows Update, encontrarás una opción para elegir las horas activas a las que quieres que se descarguen los parches y nuevas versiones del software. Simplemente establece la configuración en manual y elimina el rango horario.
Para la sincronización en la nube
Los servicios de almacenamiento en la nube son los grandes devoradores silenciosos. Si tienes configurado OneDrive, Google Drive o Dropbox, el PC intentará subir cualquier captura de pantalla o documento que edites en tiempo real. Si estás manejando archivos pesados, tu tarifa de datos sufrirá las consecuencias.
Busca el icono de la nube en la barra de tareas, haz clic derecho y selecciona «Pausar sincronización». Puedes elegir que se detenga durante dos o cuatro horas. Esto no solo ahorra gigas, sino que también libera ancho de banda para que tu navegación sea mucho más rápida.











