Seguramente nos has escuchado hablar de cómo es posible mejorar el rendimiento de tu ordenador, que los componentes también importan y de cómo sacar todo el provecho de ellos. Todos estos trucos son válidos, pero hay algunos usuarios que quieren poner al límite todos los componentes de una máquina. Esta práctica es lo que se conoce como overclock y hoy te vamos a enseñar en qué consiste y si merece la pena.
Antes de comenzar con la materia, tenemos una advertencia que darte y es que, si vas a hacer overclock, lo hagas en un ordenador de sobremesa que ya no utilices. Lo primero, porque las cajas tienen mejor ventilación que la carcasa de un portátil y la vas a necesitar sí o sí. Lo segundo, porque tienes la posibilidad de trabajar con fuentes de alimentación intercambiables de diferentes potencias, por lo que no tendrás que sacrificar ninguna batería.
¿Qué es el overclocking?
Como te puedes imaginar, estamos hablando todo el rato de un término inglés, idioma del que, si tienes alguna noción, te puede sonar a algo de un reloj. Y de ser así, no vas desencaminado, ya que esta práctica consiste en aumentar la frecuencia del reloj de la CPU. Esto ya es mucho más técnico, ya que es un término con el que se refiere a la medida de la velocidad de un procesador. Esta se mide en gigahercios (GHz) y cuanto mayor es, más rápido será el chip de trabajar con los datos que le des.

Esto suena de maravilla en los oídos de todos los usuarios. Que un ordenador vaya más rápido con los componentes que tienes instalados está muy bien, más si este concepto se aplica a las tarjetas gráficas para que procesen más rápido los gráficos. Sin duda es una buena forma de sacar más partido de los componentes, pero hay una serie de advertencias que debes considerar.
Problemas de hacer overclock al ordenador
Como te decíamos, es posible exprimir aún más potencia de los componentes de un ordenador. Esto no quiere decir que los fabricantes no den lo mejor en cada componente, sino que los venden con unos valores a los que es seguro trabajar, dando su mejor rendimiento en todas las tareas que tú necesites.
Una vez tengas esto claro, debes saber, y es que no valen todos los procesadores y mucho menos las placas base. Estas deben estar preparadas para este procedimiento, ya que para hacer overclock se necesita aumentar la frecuencia de los chips y, por consiguiente, se produce un aumento tanto de la energía que consume como del calor que desprenden los componentes en el proceso.

Y es aquí donde tienes que tener en cuenta una cosa y es que el overclock llevado al límite puede hacer que los procesadores se rompan por sobrecarga de energía, lo que los dejará inservibles. Por consiguiente, olvídate de que la garantía los cubra, ya que el fallo ha sido provocado de manera intencionada y mal llevada.
Por eso es importante tener en consideración estos aspectos antes de ponerte manos a la obra, ya que puede suponer en el corto plazo un desembolso de dinero extra que será mayor o menor en función de la potencia de la CPU, la RAM o la GPU.
¿Cómo se hace overclock al ordenador?
Una vez aclarados los inconvenientes de hacer overclock al ordenador y sopesando la idea de que quieres tener un poco más de potencia en tu máquina de forma segura, estás listo para seguir la fase práctica. Lo primero que tienes que hacer si haces overclocking por primera vez es utilizar una aplicación para controlar los parámetros de tu CPU. Algunos fabricantes disponen de un programa para que puedas hacerlo cómodamente una vez iniciada la sesión de tu ordenador, pero todos comparten la misma característica de acceso a través de la BIOS.
Para conseguirlo, tienes que pulsar repetidas veces sobre la tecla F2 o eliminar con la que tendrás acceso al panel donde puedes ver todos los parámetros de tu ordenador. Aquí solo tendrás que buscar los parámetros de la CPU poco a poco para obtener un mejor rendimiento, pero seguro. Lo mismo pasa con el multiplicador de la frecuencia de la CPU, donde tendrás que disminuir el reloj base para aumentar el multiplicador o disminuirlo en función de lo que tengas, teniendo en cuenta que debe estar equilibrado con un reloj base alto con un multiplicador bajo, por ejemplo.
Si no te quieres complicar mucho con esto, como te decíamos antes, tendrás la posibilidad de hacer overclock con algunas aplicaciones como las siguientes:
- Intel XTU: perfecta si tu ordenador tiene un procesador de la marca y con el que no solo puedes modificar los diferentes parámetros de la CPU, también puedes probarlos para ver si el sistema es o no estable.
- CPU-Z: Pensada para tener información del estado de tus componentes y saber si funcionan correctamente con las frecuencias actuales. Será importante anotar sus valores antes de hacer overclock por si todo sale mal, para volver a lo que realmente funciona.
- 3DMark: Como no siempre probarás el procesador al límite, no te preocupes. Esta aplicación está pensada para hacer una prueba de rendimiento por ti.
Ahora solo te queda hacer una prueba
Ahora que ya has hecho los cambios con estas aplicaciones o la BIOS, lo mejor que puedes hacer es una prueba para ver cómo rinde el procesador con las nuevas características potenciadas. Ahora 3DMark te puede ayudar con esta tarea. Ten en cuenta que si el programa encuentra un error con el overclock, puedes provocar una pantalla azul de la muerte y todo para prevenir que el sobrecalentamiento vaya a más.
Como te decíamos al principio, el overclock es algo que debes hacer bajo tu propia responsabilidad y por eso te recomendamos no pasarte de GHz para no provocar daños graves a tu ordenador si tampoco tienes una refrigeración lo suficientemente buena para disipar el calor.











