El uso del GPS en el móvil se ha convertido en una parte natural de cualquier desplazamiento, pero tienes que saber cómo usarlo para librarte de unas multas que te pueden caer, sí, por usar el GPS mientras conduces. Y es que, si no se utiliza de forma correcta, te puedne sancionar de diferentes formas.
La normativa española no prohíbe navegar con el móvil, pero sí sanciona todo aquello que implique manipularlo o colocarlo de forma que reste visibilidad o atención. Piensa que lo más importante es las seguridad del conductor, y por eso la DGT hace esta distinción clave, ya que muchos conductores caen en infracción sin darse cuenta.
La seguridad por encima de la usabilidad
Como sabrás, basta apartar la vista un instante para recorrer decenas de metros sin control real de lo que sucede a nuestro alrededor, y manipular el GPS es una de estas distracciones. No importa si estás enviando un mensaje o ajustando la ruta del navegador: cualquier interacción manual con el teléfono entra dentro de la misma categoría por el riesgo que ello conlleva. Es decir, usar el GPS, pasar de canción o responder a un WhatsApp implican la misma multa.

Las multas más habituales aparecen cuando el conductor toca, sujeta o manipula la pantalla mientras el coche está en marcha. Hacerlo implica una sanción de 200 euros y la pérdida de 6 puntos.
Ahora, la diferencia está en si es un GPS dedicado y no un teléfono. También te van a multar, pero el castigo suele quedarse en 200 euros y 3 puntos. La diferencia está en la menor pérdida de puntos de carnet.
Al final la clave está en configurar la ruta con el vehículo estacionado, antes de salir, y no tocarlo durante la conducción, o controlarlo con los comandos de voz.
Y ojo, que también se penaliza la colocación incorrecta del soporte. El Reglamento General de Circulación exige que la visión del conductor sea completamente limpia, sin adhesivos, dispositivos o accesorios que bloqueen el campo visual. Eso implica que colocar el soporte en el centro del parabrisas es ilegal, igual que pegarlo en una zona que oculte partes de la vía o interfiera con los retrovisores.

La recomendación es recurrir a la parte baja del parabrisas, pegada al salpicadero, o a un lateral que permita consultarlo de reojo sin desviar la mirada del tráfico más de un segundo. Las rejillas de ventilación o soportes integrados en la consola central también son válidos siempre que no obstaculicen mandos ni controles.
También te pueden multar si haces esto
Otro punto que muchos desconocen es la responsabilidad sobre la ruta. Si el navegador te guía por error hacia una zona peatonal o una calle prohibida y sigues las indicaciones sin darte cuenta, la infracción recae igualmente sobre el conductor. Da igual que sea el GPS el que se haya equivocado, por lo que te enfrentarás a una multa de 200 euros y la retirada de varios puntos del permiso.
La última duda que queremos resolver es la de usar el GPS cuando el coche está detenido en un semáforo. No lo hagas, ya que mientras que el vehículo no esté correctamente estacionado, programar la ruta o manipular la pantalla se considera conducción.
Recuerda que usar el GPS no es el problema, sino la pérdida de atención a la carretera.










