ChatGPT parece algo sacado de ciencia ficción. Tenemos delante de nosotros una IA que nos contesta y nos entretiene. Incluso podemos activar su modo de voz y hablar con este trozo de código como si de otro humano se tratase. Pero antes de ChatGPT, mucho antes, hubo intentos de poner en contacto a humanos y máquinas de manera realista.
Recuerdo que a mediados de los años 90 recibí mi primer ordenador; era un modesto Pentium 75 MHz con lector de CD (que era una pasada para la época). Entre los cientos de programas que cacharreé en aquella época (virus de por medio), me encontré con Minerva, un programa con el que se podía chatear y que nos contestaba de manera “realista”. Hoy podemos considerar este programa una especie de ancestro de ChatGPT.
Minerva, el olvidado tatarabuelo de ChatGPT
Minerva fue un pequeño programa, cuyo autor fue José Luis Álvarez. El propio autor definió Minerva como un “simulador de inteligencia artificial”, pero en la práctica era un programa con el que podías chatear. Simplemente se tecleaba lo que quisiéramos y Minerva contestaba.

La historia de Minerva arranca en diciembre de 1989, programada en BASIC para un Amstrad CPC‑6128. Aquella primera versión tenía un detalle delicioso: “pronunciaba” sus respuestas por el altavoz del ordenador. La rutina de voz venía de un viejo juego de aventura conversacional, El Enigma de Aceps, que hacía un truco muy basto para sonar en algo parecido a español: añadía una h detrás de cada vocal, de manera que “enigma” se convertía en “ehnihgmah” antes de pasarlo al sintetizador. El resultado era una voz robótica, entre HAL 9000 y el chino del restaurante de la esquina.
En 1995, con su primer PC recién comprado, el autor reescribió Minerva en QuickBasic 4.0 para MS‑DOS. Amplió la base de datos de vocabulario y respuestas, añadió una pantalla de presentación más cuidada y un tipo de letra propio. En una época sin descargas masivas, la forma de “hacerse famoso” era aparecer en el CD‑ROM de una revista. Minerva lo logró: se distribuyó en el CD del número 47 de PCMANIA, en septiembre de 1996, y así llegó a montones de ordenadores de la época.

Cómo se hablaba con Minerva
La mecánica no podía ser más sencilla. Minerva mostraba una pantalla en negro, una línea para escribir y las respuestas apareciendo en texto. Escribías absolutamente lo que quisieras, pero con una condición muy de los 90: había que escribir bien. Nada de SMS, nada de “ola k ase”, ni de comerse haches alegremente; si ponías una b donde iba una v, o llenabas la frase de faltas, Minerva directamente no entendía nada.
En una revisión posterior el autor incluso desactivó los acentos para reducir problemas de reconocimiento, algo que, según bromeaba, alegraría a “los frutos de la ESO”. El programa se apoyaba en patrones de texto. Es decir, necesitaba detectar palabras clave y expresiones para disparar determinadas réplicas.
Quien entraba en ese juego podía mantener conversaciones entretenidas para tratarse de un ejecutable de MS‑DOS. Lo normal era probar el programa, reirse un rato, llegar a detectar sus limitaciones rápidamente, y desinstalarlo para siempre. Pero en mi caso y en el de muchos adolescentes de los 90, el hecho de hablar con una máquina al estilo de las pelis de ciencia ficción, hacen que no hayamos olvidado Minerva y que lo recordemos en la era de los ChatGPT, Copilot, Gemini etc…

¿Se puede probar hoy en día Minerva?
Es complicado y os lo explico. Para intentar encontrar algo sobre Minerva, he encargado una investigación en profundidad a ChatGPT y creedme, que no encontró nada. Después, tras bucear un buen rato por Google, pensé en escribir simplemente “Minverva Windows 95” y apareció una web de descarga de la app que ya no funciona.
Eso me llevó a un enlace a la web del autor, activa pero abandonada hace años, cuyos enlaces a la descarga de Minerva, tampoco funcionan. Quizá la esperanza sea bucear en programas P2P como el eMule o BitTorrent, algo que no he probado. En cualquier caso, la versión original de Minerva funcionaba sin problemas en MS‑DOS y Windows 98, pero su autor llegó a adaptar Minerva a Windows XP. Vista y Windows 7.











