La elección del lugar exacto en el que instalar nuestro router es fundamental para garantizar la mejor experiencia posible a la hora de acceder a internet. Pese a que el interior de un mueble suele ser el sitio escogido por muchas de nosotros, la realidad es que no es tan buena idea como parece en un primer momento.
El router es uno de esos dispositivos que funcionan de forma pasiva y que no siempre nos damos cuenta que requieren de una serie de condiciones para poder rendir a su mejor nivel. Cuando lo instalamos en el interior de un mueble o en cualquier otro lugar similar, caracterizado por su escasa vinculación, es bastante probable que tengamos problemas de rendimiento.
En este artículo te vamos a dar tres razones por las que deberías evitar instalar el router en el interior de un mueble, especialmente si es metálico, pero también de cualquier otro material.

Riesgo de sobrecalentamiento
El verano es uno de los momentos del año en los que debemos tener un extra de precaución con la temperatura que alcanzan nuestros dispositivos, puesto que es bastante habitual que se sobrecalienten incluso cuando se encuentran en zonas en las que, al menos aparentemente, no reciben un gran incremento de la temperatura.
No obstante, cuando al ser un dispositivo que se encuentra funcionando las 24 horas del día, es esencial que vigilemos la temperatura. Para ello, debemos situar el router en una zona en la que corra el aire, algo que no ocurrirá dentro de un mueble, donde es más propenso a sobrecalentarse de forma bastante abrupta.
Una pérdida de potencia de la señal
El segundo de los problemas más habituales que vamos a experimentar es la pérdida de potencia de señal. ¿Por qué? Porque las ondas no se van a poder transmitir igual y esto va a provocar una pérdida en la señal del dispositivo, lo que se traduce en que tu smartphone, tu Smart TV o cualquier otro dispositivo que necesite de internet para poder funcionar, se va a haber afectado y no va a tener toda la intensidad de señal posible.
Esto ocurre principalmente en los muebles metálicos, pero también nos puede pasar en otro tipo de muebles, como los de madera. Por lo que no te aconsejamos que lo instales allí si tienes otra oportunidad.
Interferencias
En tercer lugar, otro de los problemas con los que nos podemos encontrar es con las interferencias. Los routers necesitan tener a su alrededor espacio para poder trabajar de forma adecuada, sin que existan otros productos o elementos que puedan perjudicar la calidad de la señal que tiene que emitir para que el resto de los dispositivos se puedan conectar a ella.
Las interferencias llegarán sobre todo si en el mismo mueble tenemos algún otro producto que funcione con WiFi o con Bluetooth. En cuyo caso, ambas señales se perjudicarán entre sí y el problema lo tendrás tú con tus dispositivos.
Una vez hemos visto todos los problemas a los que estamos expuestos por instalar el router dentro de un armario, es el momento de conocer dónde debemos ubicarlo: lo mejor es que intentemos instalarlo en el centro de la vivienda y alejado de cualquier otro elemento que pueda interferir en su funcionamiento: como una pared u otro dispositivo. En el caso de que no podamos realizar la instalación en el centro de la vivienda, te recomendamos que lo instales lo más próximo posible a la habitación que tiene la mayor demanda de internet.











