En los inicios de la humanidad la única forma que teníamos de valorar todo tipo de elementos era mediante el cambio. Aquí todo el mundo debía estar de acuerdo en las cantidades y las cosas que se intercambiaban, pero sobre todo hay un elemento clave que determinó lo que a día de hoy es un elemento de riqueza y también de poder. Hablamos del oro un elemento que no solamente permite medir el potencial económico de un país sino también que es un elemento importantísimo cuando se trata de conectar toda clase de dispositivos y elementos electrónicos.
Y esto solamente es la punta del iceberg ya que todo lo que te vamos a contar son motivos por los que valorar el oro en mayor o menor medida te dará que pensar a todos los niveles especialmente si te estés planteando eso de invertir en él.
Hay que tener en cuenta una cosa muy importante y es que a lo largo de la historia es uno de los metales por no decir el único que no ha tenido ninguna caída a lo largo de la historia en lo que a inversión se refiere.
La historia avala su valor
Sin duda alguna el oro ha sido uno de los elementos más importantes de la historia y todo gracias a su gran valor. Y es que desde su descubrimiento ha sido un material que no ha hecho más que crecer y crecer demostrando que los países con más poder lo atesoraban como ningún otro elemento.

A esto hay que sumarle otra cosa cultural y es que si color es muy atractivo y se ha asociado al lujo más grande, reservado solo para esos elementos que de otra manera podrían ser metas baratijas si no estuvieran hechos de oro.
Uno de los materiales más escasos de la Tierra
Aunque no lo parezca, el oro es un material escaso. No solo es que haya relativamente poco, es que además extraerlo requiere ir cada vez a cotas más bajas de la superficie terrestre, poniendo en peligro la vida de las personas que se dedican a la minería y se dedican a esta labor.
Es cierto que hay sitios en los que es fácil remover la tierra y con ayuda del agua separar los sedimentos gastan encontrar este material, pero se trata de un proceso muy laborioso y costoso.
Un elemento importantísimo para la fabricación de elementos tecnológicos
A todo lo anterior hay que sumarle otro elemento realmente importante y que tiene que ver con el mundo de la tecnología. Cuando hablamos de oro lo hacemos de un material que es único en cuanto a características físicas. Ten en cuenta que hablamos de un metal pero no uno cualquiera ya que a diferencia del resto de elementos de esta familia el oro no se oxidan y por si fuera poco es un excelente conductor de la electricidad.
Si solamente fuera por esto ya podría atar por sentado que estarías delante del material definitivo para realizar todas las conexiones que necesitas, pero además hay que sumarle que se trata de un elemento fácil de moldear para realizar esas conexiones y además que estas sean duraderas a lo largo del tiempo. Eso sí, no pienses que los microchips y placas tienen una gran cantidad de este material, así que te puedes olvidar de desmantelar estos chips con el fin de vender el oro que contienen porque realmente saldrás perdiendo por poco que sea.
Dos industrias luchando por su uso
Como puedes ver el hecho de que el oro tenga tanto valor tienen que ver con algo que supera a la cultura, sino también una serie de propiedades que la hacen realmente especial frente al uso de otros metales. Debido a esto podemos determinar que a día de hoy existen dos industrias luchando por acaparar cuanta más cantidad posible cuando hablamos de su uso.

Por un lado, estamos hablando del mundo de la joyería en el cual tiene un uso más que evidente y desde el que se determina su valor en función de los quilates que tiene. Es verdad que el oro sigue siendo oro en cualquier circunstancia, pero la calidad y pureza son determinantes para establecer el precio de una pieza.
Esto no le interesa tanto a la industria de la tecnología especialmente para todos esos fabricantes de microchips que tienen como objetivo utilizarlo para establecer las diferentes conexiones de elementos como pueden ser los microprocesadores los cuales tienen un menor medida este material colocado en los pines para garantizar unas conexiones duraderas a lo largo del tiempo.











