A mediados de los años 80, ya nadie tenía dudas de que la informática iba a ser el futuro en muchos sectores. También fue una época en la que los ordenadores comenzaron a aparecer en los hogares de forma masiva, dejando atrás ese halo de herramientas exclusivamente profesionales que habían tenido durante mucho tiempo.
En aquellos años, dos gigantes como IBM y Microsoft se dieron la mano para desarrollar un sistema operativo llamado a suceder a DOS, con la promesa de ser más moderno y estable. La alianza no terminó bien y el llamado OS/2 acabó convirtiéndose en un fiero rival de Windows, al menos durante un tiempo.
OS/2, un proyecto que dividió a dos gigantes
En 1987 se estrenaban en los cines películas como Arma letal, Depredador, RoboCop o La chaqueta metálica. Antes de terminar el año, en diciembre, fue lanzado OS/2 como resultado de la colaboración entre IBM y Microsoft.

Su objetivo era superar las limitaciones de DOS, un sistema que ya dominaba los ordenadores personales, pero que no ofrecía una multitarea avanzada ni una gestión cómoda de la memoria. La primera versión estaba diseñada para procesadores 80286 y todavía utilizaba una interfaz principalmente basada en texto, pero ya permitía ejecutar varias tareas y mantener una sesión de DOS.
El gran salto llegó cuando IBM lanzó OS/2 2.0 en 1992 como la primera versión de 32 bits. Esta edición introdujo Workplace Shell, un escritorio orientado a objetos que ofrecía una gestión más avanzada de archivos, ventanas y accesos directos.
Más estable y avanzado que Windows
OS/2 ganó reputación como un sistema muy fiable. Su multitarea preventiva podía repartir el tiempo del procesador entre las aplicaciones sin depender tanto de que cada programa cooperase correctamente.
Windows 95, que llegó en 1995, seguía teniendo limitaciones con determinados programas antiguos. Cuando se ejecutaban aplicaciones Win16, la multitarea podía pasar a un modelo cooperativo menos seguro. OS/2, pero podía gestionar simultáneamente programas DOS, Windows y OS/2 en sesiones independientes.
Esta estabilidad hizo que el sistema tuviera una presencia importante en empresas, entidades financieras, cajeros automáticos y otros entornos profesionales. No era el sistema más sencillo para el usuario doméstico, pero sí uno de los más sólidos disponibles para ordenadores compatibles.
OS/2 Warp y la llegada de Internet
En 1994, IBM presentó OS/2 Warp 3. La compañía quiso hacerlo más atractivo para el público general y mejoró su rendimiento en equipos con solo 4 MB de memoria RAM, una cantidad muy modesta incluso para aquellos años.
Warp incorporaba herramientas de conexión a Internet, soporte multimedia, más controladores y una interfaz gráfica renovada. La versión Warp Connect añadió TCP/IP completo, acceso remoto y conectividad con redes empresariales.
OS/2 Warp 4 llegó en 1996, con soporte TCP/IP integrado, herramientas de Internet, compatibilidad con Java y reconocimiento de comandos por voz mediante VoiceType. Sobre el papel, era un sistema muy completo y técnicamente competitivo. El problema es que llegó en un momento especialmente complicado.

Y llegó Windows 95
Windows 95 ya se había convertido en un fenómeno comercial y contaba con una enorme cantidad de fabricantes, distribuidores, usuarios y desarrolladores. IBM no consiguió mantener el mismo ritmo de promoción ni construir un ecosistema de aplicaciones comparable.
Además, la estrategia de IBM fue poco clara. La empresa había desarrollado un producto potente, pero no siempre pareció dispuesta a impulsarlo con la misma fuerza que Microsoft dedicaba a Windows. Esa falta de apoyo terminó afectando a la confianza de fabricantes y consumidores.
OS/2 no desapareció porque fuera técnicamente inferior en todos los aspectos. De hecho, destacaba en estabilidad, multitarea y compatibilidad con aplicaciones antiguas. Su principal problema fue comercial y estratégico.
Windows ya estaba instalado en muchos ordenadores y tenía una relación muy estrecha con los fabricantes de PC. Para los usuarios era más fácil comprar un equipo con Windows que instalar un sistema alternativo y comprobar si todos sus dispositivos y programas eran compatibles. También influyeron el precio, la disponibilidad de controladores, la falta de aplicaciones nativas y la ruptura entre IBM y Microsoft.
Las últimas versiones de OS/2
IBM siguió publicando versiones nuevas hasta OS/2 Warp 4.52, lanzada en 2001. La compañía retiró OS/2 del mercado en 2005 y dejó de desarrollarlo oficialmente en 2006. Aunque OS/2 desapareció como producto comercial de IBM, su legado continuó mediante proyectos como eComStation y ArcaOS. eComStation incorporó mejoras, controladores y aplicaciones sobre la base de OS/2 Warp, mientras que ArcaOS retomó el desarrollo para ofrecer compatibilidad con equipos más modernos.
ArcaOS mantiene funciones del entorno original y añade soporte para USB, redes, impresoras, nuevos controladores y sistemas basados en UEFI. Su existencia demuestra que todavía hay usuarios y organizaciones interesados en conservar esta plataforma.
OS/2 estuvo cerca de plantar cara a Windows de manera muy seria porque ofrecía tecnología avanzada, una buena multitarea y una estabilidad que muchos usuarios valoraban. Tuvo muchas de las cualidades necesarias para triunfar, pero no consiguió convertirlas en un ecosistema capaz de derrotar a Windows.











