El euro digital está cada vez más cerca y las instituciones trabajan para acelerar al máximo el ritmo y, de este modo, que podamos utilizarlo cuanto antes. Pero, ¿para qué servirá exactamente y en qué se diferencia de los clásicos pagos con tarjeta?
Durante los últimos meses, muchos de nosotros hemos escuchado hablar del proyecto del euro digital que se está orquestando desde la Unión Europea. Pese a que las diferentes instituciones que trabajan en él ya han informado sobre cuáles eran los usos y han dado alguna información sobre cómo funcionará, la realidad es que todavía quedan varias incógnitas por despejar para entender cómo llegará a nuestra vida diaria.
El pasado 28 de junio del año 2023, la Comisión Europea aprobó la propuesta de Reglamento sobre el euro digital. Desde entonces, se están debatiendo diferentes aspectos sobre los que se debe trabajar para poder aterrizar este proyecto de forma definitiva, cuya planificación data de la segunda parte del año 2029. Pero, ¿para qué servirá exactamente?

Todo lo que podrás hacer con el euro digital
Lo primero que debemos tener en cuenta es que el euro digital no va a llegar para sustituir al dinero en efectivo. De hecho, se trata de un medio de pago electrónico adicional a todas las formas ya existentes, que se va a complementar con todas ellas.
Una de las razones que explica el Banco Central Europeo sobre la necesidad de crear esta moneda digital radica en la necesidad de preservar el papel para garantizar la confianza de los ciudadanos. Ante un contexto en el que el efectivo debe evolucionar hacia las formas digitales, pero sin perder protagonismo, se ha creado el euro digital. Que mantiene las mismas características que el dinero físico, pero de forma 100% digital.
Esta moneda servirá como un medio de pago electrónico dentro de todos los países que tienen el euro como moneda. Además, permitirá la realización de pagos mediante tarjeta o aplicaciones móviles. Es decir, se trata de un medio de pago o de cobro tradicional, pero cuya base de aplicación radica en el ámbito puramente digital.
¿Qué diferencia tiene con las criptomonedas?
Una vez hemos conocido que su uso va a ser el mismo que el que hacemos con las tarjetas de crédito o con el dinero en efectivo, el siguiente paso es entender exactamente cuáles son sus diferencias con las criptomonedas.
En contra de la creencia general, el euro digital no llega para competir con las criptomonedas, al contrario. Al contrario que las criptodivisas, el euro digital está respaldado por el Banco Central Europeo, que es el que asegura que se va a mantener el valor de la moneda. Mientras que en las criptomonedas el valor de las mismas depende de la credibilidad del proyecto en cuestión que están respaldando, además de la oferta y la demanda, en el euro digital el valor se regula a través del Banco Central Europeo.
Al ser el organismo encargado de la emisión de esta nueva moneda, todo queda debidamente registrado y se tiene un control sobre el origen y el destino de cada una de ellas. Teniendo una regulación mucho más estricta que las criptomonedas.










