En los tiempos que corren estamos muy expuestos a todo tipo de situaciones en las que somos potenciales víctimas de estafas. Si ya podrías hacerlo en el mundo real accediendo a todo tipo de situaciones en las que podrías perder tu dinero sin saberlo cuando hablamos del mundo de Internet también nos encontramos con situaciones realmente escabrosas cuando tienes que hacer un pago.
Las diferentes entidades bancarias se han esmerado para ofrecer a sus clientes sistemas cada vez más seguros en el entorno de Internet, pero algunos incluso dudan desde estos métodos sean tan buenos y para su privacidad como es el hecho de hacerse un selfie con el móvil para realizar un pago.
La biometría como paso necesario para realizar un pago online
Existen diferentes pasarelas de pago en internet para que puedas hacerte con los productos que necesitas ya sean físicos o digitales. Tener a tu disposición esta posibilidad es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado porque cada compañía ya ofrece sus productos directamente a los usuarios o bien porque existen tiendas online que hacen de intermediarios para que puedas hacerte con aquello que necesitas
Pero como sabrás no todos los sitios en Internet te ofrecen todas las garantías para realizar los pagos que necesitas o que crees que necesitas y esto es importante para evitar todo tipo de amenazas en el entorno de Internet. De hecho gracias a las aplicaciones móviles se ha añadido una capa de seguridad adicional para que todos estos pagos se realicen sin ningún tipo de problema gracias a los sistemas biométricos que son compatibles con estos terminales.

Y es que ya nos hemos acostumbrado a que para validar un pago tenemos que poner la huella dactilar en el sensor del teléfono móvil para garantizar que efectivamente eres tú el que está realizando una compra en línea ya que de lo contrario el banco se cerciorará de bloquear ese movimiento automáticamente. Y esto es lo más habitual aunque en algunos casos te puedes encontrar que para validar un pago la huella no vale sino que tienes que hacerte un selfie con tu DNI.
A nivel de privacidad esto para muchos es un problema ya que no solamente estás ofreciendo tus datos biométricos sino que también estás poniendo en una misma imagen no solamente tu cara sino también uno de los elementos más importantes que cualquier ciberdelincuente querría para validar cualquier tipo de operación sin estar tu presente.
Saber sobre tus clientes es importante
Estamos ante uno de los momentos de mayor revolución en cuanto a pagos y movimiento de dinero se refiere de toda la historia y todo gracias a los de Internet y todos sus métodos que hay que hacer transacciones a través de ella. Por supuesto y los usuarios buscan por todos los medios tener un alto nivel de privacidad cuando se trata de compartir algo tan importante como es su cara y su documento de identidad pero en ocasiones es un requisito necesario para hacer un pago.
No todas las compañías lo hacen pero en ocasiones ponen en valor lo que se conoce como procedimiento de conocimiento del cliente el cual solicita una imagen con estos dos elementos propios por dos motivos:
–Prevención de suplementación de identidad: aunque a día de hoy la inteligencia artificial ha llegado un punto en el que suplantar una persona podría ser algo realmente sencillo la realidad es realmente otra cuando hablamos de la identidad personal. Y es que para evitar un pago mediante robo de datos se puede solicitar un selfie con el DNI a modo de prueba de vida sino que también se toma para evitar el robo de identidad por parte de un usuario.
–Leyes antifraude: en los últimos años se ha reforzado y mucho la normativa y para evitar el blanqueo de capitales por parte de las entidades bancarias y es por eso por lo que algunas entidades financieras se ven obligadas por ley a solicitar este tipo de medidas. No es algo que necesiten ellos porque, precisamente, podría ser un riesgo para la entidad el manejar información tan sensible, pero resulta que en ocasiones se necesita esta verificación para evitar el lavado de dinero o el uso del mismo para cualquier actividad ilícita.











