Hacer tethering, como se conoce a esta técnica, es muy útil en determinadas circunstancias. Sin embargo, también puede imprimir una serie de problemas a nuestro smartphone. Te contamos cuáles son los motivos y a qué riesgos nos enfrentamos cuando compartimos datos.
Cuando llega el verano, muchos de nosotros estamos acostumbrados a pasar más horas fuera de casa. Bien porque vamos a la playa, bien porque nos desplazamos a una segunda residencia que tengamos en algún lugar de la costa o de la montaña o, simplemente, porque queremos aprovechar que hay más horas de sol para comer fuera o tomar algo después de trabajar.
Sin embargo, esto también implica ciertos riesgos si dependemos de la conexión a Internet para realizar cualquier tarea, como consultar el correo electrónico. En estos casos, una de las opciones más habituales por las que optan muchas personas es compartir los datos móviles de su smartphone con el ordenador. De este modo, podemos crear una red WiFi y conectarnos a Internet allá donde vayamos. Sin embargo, la realidad es que existen tres riesgos que conviene tener en cuenta si vamos a utilizar esta alternativa.

El calor, el gran enemigo de tu batería
Uno de los aspectos menos conocidos, pero que es muy importante, es el aumento de temperatura que experimenta nuestro teléfono cuando compartimos datos. Nuestro smartphone tiene que trabajar al máximo para crear una red WiFi, algo que notaremos rápidamente, puesto que veremos cómo el terminal comienza a experimentar una importante subida de temperatura.
Pese a que en un primer momento puede parecer algo sin importancia, la realidad es que el calor es uno de los grandes enemigos de nuestra batería. Si compartimos datos una única vez, no ocurrirá nada relevante, pero si lo hacemos durante todo el verano, es probable que la batería se degrade antes de tiempo por el impacto que las altas temperaturas tienen sobre el dispositivo.
Además, la batería también se agotará mucho más rápido y tendremos que buscar un enchufe en poco tiempo. Por lo tanto, no es una opción tan cómoda como puede parecer inicialmente.
¿Tienes datos ilimitados?
Otro aspecto que debemos tener en cuenta está relacionado con el consumo de datos. No podemos equiparar los datos que utilizamos en nuestro smartphone con los que vamos a gastar en un ordenador en el caso de que compartamos la conexión con él. La razón es que las páginas web que visitamos desde el móvil están optimizadas para ocupar el menor espacio posible, por lo que el consumo de datos suele estar mucho más controlado.
En el caso del ordenador, las páginas web suelen incluir más elementos, como publicidad, imágenes de mayor calidad o funciones adicionales que requieren un mayor consumo de datos para cargarse correctamente. Por lo tanto, nuestra tarifa móvil se agotará mucho más rápido si no contamos con una tarifa ilimitada contratada.
Las zonas excesivamente congestionadas
Por último, si únicamente vas a confiar en tu smartphone para tener Internet en tu ordenador, es importante conocer que, en zonas excesivamente congestionadas, como puede ser una playa o un local de hostelería, la red no siempre es todo lo estable que debería. Es probable que notes cómo la conexión funciona más lenta o que, en algunos casos, llegue incluso a desconectarse.
Como hemos podido comprobar, y pese a que compartir datos puede ser una opción muy interesante, la realidad es que existen alternativas que también pueden resultar útiles. Tenlo en cuenta para evitar problemas inesperados con tu conexión durante el verano.











