La preocupación en torno a las estafas online y los intentos de robo por parte de los ciberdelincuentes ha provocado que sectores como la banca se hayan protegido frente a este tipo de situaciones. Una de las formas que han encontrado son los mensajes verificados, sobre los que en este artículo te contamos todo lo que tienes que saber al respecto.
Las estafas online se han convertido en una de las grandes preocupaciones a las que se enfrentan la mayoría de las personas que utilizan su smartphone o su ordenador para conectarse a internet. Durante los últimos años, el número de amenazas ha crecido de manera considerable, convirtiéndose en una importante preocupación para una gran cantidad de personas. Por suerte, la mayoría de las entidades bancarias están optando por enviar mensajes verificados que permiten ofrecer al usuario un extra de seguridad.
Ante el incremento de las estafas y del número de empresas que se hacen pasar por nuestras entidades bancarias, los bancos han optado por apostar por los SMS verificados para ganarse un estado de confianza con sus usuarios. A consecuencia de que durante las últimas semanas se han convertido en una opción muy popular, a continuación te vamos a contar todo lo que tienes que saber sobre ellos.

¿Cómo son los mensajes RCS?
Los mensajes se envían utilizando un protocolo que se llama RCS. Se trata de un tipo de mensaje que se envía como los SMS tradicionales y que llega a la misma bandeja de entrada. Sin embargo, cuenta con una serie de funciones avanzadas que permiten, además de enviar el propio mensaje, adjuntar elementos como fotografías, audios o cualquier otro contenido multimedia que puede ser interesante para la persona que lo va a recibir.
El motivo por el que han ganado la popularidad con la que cuentan actualmente es que se trata de una alternativa a WhatsApp que funciona de una forma completamente integrada con nuestra bandeja de mensajes y que no requiere que descarguemos ninguna otra aplicación. Sin embargo, cuando hablamos de la verificación, es importante tener en cuenta cuáles son los aspectos que ha tenido que cumplir la empresa para llegar a ese punto.
¿Y los mensajes verificados?
Los mensajes verificados que utilizan muchas entidades bancarias se basan en el estándar definido por la GSMA. Se trata de un proceso que deben completar todas las entidades para que sus mensajes aparezcan como verificados una vez llegan a nuestro smartphone.
Cuando una empresa envía este tipo de mensajes, previamente ha tenido que registrarse y ser reconocida por las diferentes autoridades de verificación. Para ello, ha tenido que enviar su logotipo, la identidad de la entidad y el resto de la información imprescindible para que, cuando recibimos un mensaje con el clásico tic azul, podamos identificar que realmente se trata de un mensaje verificado.
Es importante tener en cuenta que cada una de las entidades es verificada de forma independiente por cada uno de los diferentes operadores. Por lo tanto, si eres cliente de un operador, es posible que el mensaje te aparezca como verificado, pero si eres de otro, puede no ser así. De este modo, conviene considerar que el proceso de verificación puede variar de un operador a otro.
En cualquier caso, también es importante conocer que no todos los mensajes verificados dependen únicamente de la verificación externa. Una vez llegan a nuestro smartphone, también nuestra operadora debe verificar dicho mensaje. Lo mejor de todo es que una vez nos llegue, podemos estar seguros de que se trata de un mensaje que corresponde al 100% a la entidad que lo manda.











