Viajar nunca ha sido tan fácil como en los tiempos en los que nos ha tocado vivir. Existen muchas formas para hacerlo empezando porque tener un coche está muy al alcance de cualquier persona y coger un avión también se ha convertido en algo muy fácil y barato si tenemos en cuenta a todas las compañías de bajo coste que operan en los diferentes aeropuertos y que te pueden llevar a cualquier destino. Sin embargo, una vez en tu lugar, debes tener en cuenta el uso de las redes locales de telecomunicaciones, las cuales pueden no ser las mismas que ni el país donde vives.
Es en ese momento cuando tienes que activar la opción del roaming que es el que te permite usar esas redes locales aunque pueden conllevar algún tipo de sobrecargo adicional dependiendo del lugar al que viajes. Eso ya depende de tu propia compañía y sobre todo de las tarifas que tengas contratadas, un motivo por el que más de uno decide comprar una tarjeta prepago local una vez que aterriza.
Qué es exactamente el roaming
Probablemente en tu teléfono móvil no viene con este nombre, pero si te decimos itinerancia de datos puede que si lo encuentres entre los ajustes de tu terminal si es lo que estás buscando. Como te decía antes, no todos los países cuentan con las mismas compañías de telecomunicaciones operando en sus límites, pero eso no significa que tu teléfono móvil no sea capaz de engancharse a las diferentes antenas disponibles para ofrecerte cobertura de voz y datos en cualquier momento.

Si te decantas por mantener tu tarjeta, tendrás que poner tu teléfono en modo roaming, aunque en Europa esto ya no es necesario. Esto no es otra cosa que el uso de tu tarjeta SIM en el extranjero, de tal forma que puedas usar tu tarifa como siempre gracias a los acuerdos entre compañías. En los modelos de teléfonos más nuevos no es ya necesario activarlo, pero sí que tendrás en tu bandeja de SMS un mensaje de la compañía telefónica con la que colabore la que usas en tu país de que has cambiado de zona y que, por lo tanto, se aplicarán las tarifas según los acuerdos que haya entre las compañías.
Hasta qué punto puede afectar a tu factura
Este era un problema muy habitual en los 2.000, cuando ya muchos usuarios del mundo tenían un teléfono móvil en sus manos y no había otra opción que la de poner el teléfono en posición de itinerancia y, además, tener bien medidas las llamadas que hacías en el extranjero porque la factura podía ser grande si te tirabas mucho tiempo hablando. Había compañías que ponían a tu disposición un paquete para que los costes estuvieran más controlados, algo que se ha mantenido a día de hoy en zonas donde no hay muchos acuerdos entre telefónicas.
Por suerte, dentro de la Unión Europea, llevamos unos años en los que la ley Roam Like at Home ampara a todos los usuarios para saltarse estos sobrecostes. Esto hace que en haya tres zonas diferenciadas y es importante conocer los límites:
–Dentro de Europa: pagarás lo mismo que en tu país de origen, con casi las mismas condiciones ya que puede que tengas alguna limitación de uso. Esto quiere decir que podrás usar tu tarifa, aunque de manera responsable porque pueden darse cargos en caso de abuso del roaming que van en función de cada compañía.

–Zona 2: son países que geográficamente están dentro de Europa y algunos que están fuera. En el primer grupo podríamos hablar de Albania, Andorra o Suiza, mientras que Estados Unidos, Canadá o Rusia son los que se quedan fuera. Aquí también nos encontramos con diferentes recargos extra en función del sitio y sobre todo de los acuerdos de las diferentes compañías las unas con las otras, pero podríamos hablar del uso de tarifas de datos de 500 MB/día o tarifas de llamadas que pueden costarte nada menos que 3,03 euros el primer minuto con el establecimiento de llamada incluido en adelante.
–Zona 3: Aquí entraríamos en zonas de Asia, Sudamérica y parte de África, donde es probable que en algunas zonas no tengas conexión a menos que tu tarifa de voz y datos sea mediante satélite.
A modo de conclusión, es verdad que todo depende de la compañía con la que tengas contratada la tarifa, por lo que es recomendable que antes de viajar te informes de qué puedes y qué no puedes hacer con tu tarifa si vas a viajar a un país extranjero para que te informen de los recargos posibles.











