La ciencia sabe por qué te gusta tanto mirar ese vídeo del gatito abrazando a un perro

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Contempla embelesado la pantalla del ordenador y observa con deleite las patitas del minino que, sabiamente, ha empezado a abrazar a su compañero perruno en un afectuoso gesto. Su boca no tarda en esbozar una amplia sonrisa y, encantado, teclea de nuevo en busca de un nuevo vídeo de gatitos graciosos.

Seguro que esta situación le resulta familiar a más de uno. Sí, porque este tipo de contenidos son uno de los más vistos de la red. Pero, ¿qué tienen de especial? ¿Por qué estas mascotas consiguen dejarnos pegados a nuestros dispositivos? ¿Qué es lo que resulta tan atractivo? Hoy revelamos qué es lo que dice la ciencia al respecto.

Cómo es esa sensación

Así, al visualizar la fotografía o vídeo de estos animalitos experimentamos una sensación de ternura; un sentimiento que se despierta tanto en los que tienen mascota como en los que carecen de ella. Se trata de una suerte de placer que nos lleva, incluso, a compartirlo con nuestros contactos, y que ha sido analizado y descrito por la ciencia.

La investigadora Jessica Gall Myrick, autora de un estudio llamado Emotion regulation, procrastination and watching cats videos online: Who watches Internet cats, why and to what effect?, valora el efecto que causa la visualización de estos contenidos gatunos, apunta que sus participantes se sintieron mejor, con un estado de ánimo más positivo, incluso más alegres, esperanzados y felices tras hacerlo (verlos).

Un dato curioso que se refleja en su investigación es que la mayoría de estos usuarios no buscan de forma específica estos contenidos, sino que se topaban con ellos. Aunque estuvieran muy ocupados acababan por verlos, sucumbiendo a sus encantos y, sintiéndose culpables al mismo tiempo, pues, según la doctora, “este tipo de reproducciones se perciben como inútiles, frívolas; como una pérdida de tiempo”.

Ana Cebrián, psicóloga, se refiere también a los beneficios emocionales de consumir vídeos de este tipo, que logran que muchos pacientes se relajen y sean capaces de mejorar el ánimo, “al menos momentáneamente”. La especialista comenta, asimismo, que estos efectos podrían estar muy relacionados con los que se obtienen, por ejemplo, de la terapia con animales. “Con toda la distancia con la que debe interpretarse”, matiza.

¿Por qué sentimos atracción a estas mascotas? Un asunto biológico

Dicho lo cual, lo primero que nos preguntamos es por qué sentimos atracción hacia estas mascotas. Una cuestión que ha dado lugar a toda clase de divertidas teorías que han llegado a afirmar que se trata de su particular conspiración para dominar el mundo y similares. Por supuesto, nada más lejos, sino que las razones de esta “obsesión viral” se encuentran directamente relacionadas con la biología.

Nuestro cuerpo genera dos hormonas al observar animales tiernos que son clave en este proceso: la oxitocina y el cortisol. La primera seguro que os resulta familiar; de hecho tiene lugar de forma natural durante el parto y es la responsable de los primeros lazos afectivos entre la madre y el bebé. Se la conoce como la hormona de la empatía y se activa cuando vemos una de estas tiernas mascotas. Y es algo que ocurre de forma automática e inconsciente, sin que podamos hacer nada al respecto.

En cuanto al cortisol, se trata del neurotransmisor que activa la atención, la que en definitiva explica por qué no podemos dejarlos a medias y su poder a la hora de tentarnos. No obstante y dadas las consecuencias de “caer en sus redes” –además de lo comentado, otros estudios han demostrado que después de ver los vídeos la gente está más dispuesta a ser generosa con los demás y hasta a donar dinero–, merece la pena.

Si se parece a un bebé humano, mejor

Llegados a este punto, cabe comentar que no todos los animales despiertan este sentimiento, sino que solo aquellos que comparten ciertas similitudes con los bebés de la especie humana lo consiguen. Una teoría que el experto en comportamiento Konrad Lorenz demostró en los años 40 y que Delia Rodríguez, especialista en contenidos virales, aplica a la red.

De esta manera, aquellos que cuentan con unos ojos más grandes, nariz chata, extremidades cortas, y cuerpo pequeño son los que mayores reacciones generan en nuestro cerebro. Sin embargo, Internet no es la única en la que se ha plasmado esta realidad, sino que numerosos anunciantes –en especial en mercados como el nipón– llevan tiempo explotándolo.

Aquí, no obstante, nos estamos refiriendo más bien a un sentimiento de protección de tipo instintivo, muy básico, que tiene que ver con la supuesta indefensión de la cría ante el mundo que se le avecina y que se encuentra vinculado, de nuevo, con nuestra propia biología.

Su inhibición, su libertad, son otros rasgos que pueden resultar muy atractivos, comenta Cebrián. Por no hablar de lo divertido que puede resultar humanizar a otro ser vivo. “Se trata de una especie de caricatura, de una forma de reírnos de nosotros mismos”; un punto en el que la domesticación resulta clave. Los gatos son percibidos como animales independientes frente a los perros, de ahí que también resulten más populares.

Top 10 de mascotas famosas en Internet

Para acabar, no podíamos dejar de mencionar algunas de las mascotas más populares (y también rentables) de todos los tiempos en la red. Empezaremos por el Grumpy Cat, en realidad es una gata llamada Tardar Sauce que padece enanismo felino, la patología responsable de su particular rostro y que ya ha generado a su dueña más de 100 millones de dólares (por supuesto tiene vídeos, pero también múltiples objetos de merchandising).

Otro peludo famoso es Lil’ Bub, una minina también con necesidades especiales y la lengua constantemente fuera. Sus seguidores dicen que darían cien dólares por encontrarse con ella. Y no tiene pocos: más de 2,8 millones en Facebook, 1,2 en Instagram, y así en las redes sociales más populares. Snoopy –considerado el gato más tierno del mundo–, Tara –conocida por salvar al hijo de sus dueños– y Cole y Marmelade no se quedan atrás.

Por supuesto los gatos no son los únicos, sino que en este mundillo adorable tiene cabida perros como Tuna, una auténtica estrella de Instagram y cuyo aspecto recuerda al de la mascota de Los Simpson. Tiene desde abrigos hasta su propio libro. Boo, por su parte,es un pequeño Pomerano cuyo aspecto esponjoso le ha valido más de 17 millones de seguidores en Facebook y varios acuerdos publicitarios con numerosas marcas. El cerdito paralítico Chris P. Bacon incluso ha llegado a aparecer en el cine.

Imágenes | iStock: Jane_Kelly, pyzata, ksushsh y BilevichOlga

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