Cuando hablamos de una cuenta, algunas pueden ser más delicadas que otras cuando hablamos de privacidad. Una cuenta de Google, por ejemplo, contiene correos, fotos, documentos, contactos, contraseñas y datos personales.
Puesto que es en caso de que alguien consiga entrar, podría leer nuestros mensajes, pero también tener acceso a muchos servicios conectados. Dentro de todas las recomendaciones de seguridad que podemos tener en cuenta, Google recomienda tres medidas concretas para proteger mucho mejor nuestra cuenta.
Ajustes sencillos y para todos
No hace falta ser un experto para poner en marcha estos ajustes; de hecho, activar los tres a la vez nos llevará pocos minutos. El problema muchas veces de cuentas que son vulneradas es que sus usuarios no se han tomado la molestia de echar un vistazo a estas medidas de protección. No cometas el mismo error y activa estas tres.
Ejecuta la «Revisión de Seguridad»
La Revisión de Seguridad es una herramienta que revisa aspectos como los dispositivos que tienen la sesión iniciada, los últimos eventos de seguridad, las opciones de recuperación y las aplicaciones o servicios de terceros que tienen acceso a tu cuenta.
En este sentido, si aparece un móvil antiguo que ya no utilizas, un ordenador desconocido o una ubicación extraña, puedes cerrar la sesión y cambiar la contraseña. También te permite comprobar si el correo y el número de teléfono de recuperación siguen siendo correctos.
Es importante mantener actualizados esos datos. Si pierdes el móvil o alguien cambia la contraseña, las opciones de recuperación pueden ser la diferencia entre recuperar tu cuenta rápidamente o quedarte fuera de ella. Para hacer la revisión, entra en la Revisión de seguridad de Google, inicia sesión y sigue los pasos.
Activa la verificación en dos pasos
Esta es una de las opciones que más suelen aparecer cuando hablamos de revisiones de seguridad. La contraseña hace tiempo que ha dejado de ser la única barrera de una cuenta. La verificación en dos pasos añade un segundo método de autenticación.
Aunque alguien consiga tu contraseña, también necesitará aprobar el inicio de sesión mediante tu móvil, una aplicación de autenticación, una llave de seguridad u otro método compatible. Para activarla, entra en los ajustes de tu cuenta de Google, abre el apartado de seguridad y busca “Verificación en dos pasos”. Google te guiará para elegir el método que prefieras.
Y las llaves de acceso
Google también recomienda las llaves de acceso, conocidas como passkeys. Permiten iniciar sesión utilizando la huella digital, el reconocimiento facial, un PIN o el método de desbloqueo del dispositivo. La cuestión es que se basan en criptografía de clave pública, por lo que son más resistentes al phishing que una contraseña tradicional.
Nunca apruebes una notificación de inicio de sesión que no hayas solicitado. Si recibes una alerta inesperada, recházala y revisa la actividad de seguridad de tu cuenta.
Haz la revisión de contraseñas
La tercera herramienta comprueba las contraseñas guardadas en tu cuenta de Google y te indica si son débiles, si las has utilizado en más de un servicio o si han aparecido en alguna filtración de datos.
Reutilizar una contraseña es uno de los errores más peligrosos. Si una tienda online sufre un ataque y se filtran sus credenciales, los delincuentes pueden probar la misma combinación de correo y contraseña en Gmail, redes sociales, bancos o plataformas de compras.

Para utilizarla, entra en el Gestor de Contraseñas de Google y accede a Password Checkup. La herramienta analizará tus contraseñas guardadas y ofrecerá recomendaciones personalizadas.
Lo recomendable es utilizar una contraseña diferente para cada cuenta. Si te cuesta recordarlas, puedes utilizar un gestor de contraseñas. También es recomendable activar las llaves de acceso cuando un servicio las ofrezca.











