En los últimos años Internet ha llenado de gurús y entendidos en la materia del fitness y especial de la nutrición. Algunos y son expertos en el ámbito sanitario mientras que otros simplemente se dedican a replicar lo que han leído o visto en otros sets de Internet para hacer contenido que pueda llamar la atención del usuario que buscan desesperadamente respuestas algo tan importante como es mejorar su salud. Una de las cruzadas más importantes de los últimos años tienen que ver directamente con el consumo de los alimentos ultraprocesados, algo que la ciencia ha dado una respuesta sobre si son o no buenos para la salud.
A cualquier persona que le preguntas seguramente te dirá que consumir este tipo de alimentos no te pueden aportar en nada en absoluto a nivel nutricional pese a que se vean ricos y sabrosos detrás de una estantería y, sobre todo, viendo que algunos de ellos se pueden conseguir por menos precio que los que aparentan ser más sanos.
¿Un alimento ultraprocesado puede ser sano?
Esta es la duda más grande que tienen los usuarios que no dudan de que pueda existir un alimento ultraprocesado que tenga unos valores nutricionales aceptables. Y por aceptables nos referimos a que en su valor nutricional tenga unas grasas y azúcares bajos, algo que podría ser posible pero que Samuel Dicken del University College London ha dado una respuesta contundente después de publicar un estudio en la revista Nature y en su sección destinada a la medicina.
Por el estudio se ha contado con la colaboración de un total de 55 personas con sobrepeso que han seguido las pautas de dos dietas diferentes: una con alimentos ultraprocesados catalogados como saludables y otra con alimentos mínimamente procesados. A primera vista podríamos tener muy claro cuál de las dos iba a arrojar mejores resultados y probablemente no te sorprenderá saber que esos alimentos sueltan procesados catalogados como naturales, no obtuvieron el resultado que muchos esperarían.
Por desgracia, para todos aquellos que piensan que estos alimentos ultraprocesados son realmente sanos y se los pueden permitir en una dieta saludable, la realidad es todo lo contrario y de hecho así lo ha valorado el estudio.
En una primera valoración se ha tenido en cuenta que esta dieta no es del todo saludable si tenemos en cuenta que al fin y al cabo son alimentos que aunque parezca que cumplen las expectativas alimenticias, consiguen todo lo contrario. De hecho, los resultados han explicado que los participantes de la dieta con alimentos menos procesados perdieron el doble de peso y más del doble de grasa corporal, dejando la herencia que el consumo de estos alimentos sigue siendo mucho mejor que los que ya vienen preparados para servir y comer.
Fijarse en los valores nutricionales no es suficiente
Uno de los puntos claves del estudio ha demostrado que una de las cosas más importantes que se han tenido en cuenta a la hora de elaborarlo ha sido un evento clave que va mucho más lejos de los nutricionales y eso tiene que ver con el comportamiento de los usuarios al consumir estos alimentos.
Dicho de otra manera: pese a que los alimentos ultraprocesados pueden tener unos valores nutricionales relativamente aceptables, la realidad es que están pensados para que su consumo sea más rápido que los que están menos procesados. Este comportamiento hace que los usuarios tengan menos tiempo para comer y, por lo tanto, nadie que el tiempo a una labor tan importante en esta actividad como es una masticación más lenta.
Los elementos más procesados contienen más fibra y más texturas, lo que hace que sea más satisfactorio comerlos y degustarlos, algo que se antepone al otro tipo de comida que lo único que consigue es estimular el apetito de manera artificial y conseguir que se requieran más comida en menos tiempo.











