Todos los que tienen un dron deben ciudad un aspecto importante si quieren pasar tiempo usando su dispositivo y eso es la autonomía. Los fabricantes tienen en cuenta que estos aparatos tienen que morderse de muchas maneras y eso hace que las pilas no duren tanto como a más de uno le gustaría. Pero qué pasaría si te decimos que han creado un dron con una autonomía que puede durar horas.
De hecho, no hablamos de dos o tres horas de vuelo, sino de un tiempo que solo está determinado por la cantidad de luz que hay en el ambiente, lo cual ya es bastante teniendo en cuenta las horas de luz que ofrece el sol a lo largo del día.
Así funciona el dron con placas solares que puede volar durante horas
Ya es un hecho que hablar de drones comerciales es hacerlo de un cuerpo tecnológico con un sistema de cuatro hélices que son capaces de elevarlo durante varios minutos. Son muchos los modelos que hay en el mercado, pero es un hecho que cada quien quiere estos aparatos con un fin y lo más seguro que sea el de hacer tomas aéreas que de otra manera no seréis capaz.
Pero hay un problema muy importante que tiene que ver con la autonomía de estos aparatos, el cual es relativamente corta en función de la cantidad de tomas que quieras hacer o del tiempo que quieras pasar con la aeronave volando. Como el proceso de cargar la pila y sustituirla por otra que tengas preparada exige que el dron vuelva a base, puede que a más de uno le llame la atención este proyecto que han realizado Luke Bell y su padre Mike.

Ellos ya han podido crear su propio dron con características interesantes, pero uno de los inventos más fascinantes tienen que ver con un sistema de energía casi infinito. Sería raro decir que han creado una batería que dura siempre, pero la realidad es que lo que han logrado ha sido crear un dron capaz de volar de manera prácticamente indefinida utilizando una tecnología tan conocida como son los paneles solares.
Gracias a la colocación de 27 paneles táctiles pudieron generar una potencia de 150 vatios que anclaron en una estructura plástica a un ordenador central que era el encargado de transferir las órdenes a las hélices que permitían el vuelo de la nave.
Un proyecto experimental
No cabe duda de que las capacidades de estos dos amantes del mundo de la tecnología han dado sus frutos hasta el punto de ofrecer una posibilidad que se antojaba un tanto imposible. Como puedes ver, el dispositivo cumple con la propuesta y es que vuela, pero a nivel práctico es un diseño que necesitaría muchos ajustes a nivel de eficiencia para obtener unos resultados mucho mejores para que en el futuro veamos proyectos o productos más afines a estas posibilidades.










