El mundo de la medicina está repleto de todo tipo de mejoras que sin duda alguna ayudan a que los médicos tengan mejores herramientas con las que curar a sus pacientes. Cada paso adelante en este segmento es de gran ayuda cuando se trata de eliminar de una manera más efectiva todas las dolencias y con las que una persona cruza la puerta de la consulta o incluso del quirófano, y puede que pronto nos encontremos con la llegada de unas nuevas jeringas que restaurarán la piel sin dejar apenas rastro.
Al menos esto es lo que han conseguido en el Centro de Medicina de Desastres y Traumatología de la Universidad de Linköping (Suecia), donde han usado un método pionero con el que recuperar la barrera cutánea después de que una persona sufriese una lesión grave.
Una jeringa con piel completa nueva
Todo el mundo en algún momento de su vida ha sufrido las consecuencias de los daños causados por un golpe o corte de cualquier tipo. También podemos ponerte el caso de las quemaduras, las cuales causan heridas que se quedan de por vida reflejadas en la piel. Puede que para muchos estos sean problemas a nivel estético pero más allá de eso es importante tener en cuenta que este tipo de tratamientos también pueden ser importantes cuando es una cuestión de vida o muerte.
Por si no lo sabes la curación de la piel no solamente es una cuestión por la que el cuerpo restaura la parte más externa de la piel sino que es importante tener en cuenta todo lo que hay debajo de ella como pueden ser los folículos pilosos o incluso nervios y vasos sanguíneos que son importantes para que el cuerpo funcione como debe. Y es aquí donde el investigador Johan Junker y su equipo han puesto todos sus conocimientos para crear una nueva piel con su nuevo sistema.

Para empezar son capaces de cultivar célula de tejido conectivo en un laboratorio después de haber sido extraída del cuerpo. Esta se une con unas perlas de material similar al colágeno para que sean estas células vivas las que comiencen a generar por sí mismas un gel que inoculado en una herida puede ayudar a que el resto de células reparen la zona afectada por una lesión de una manera mucho más natural y sin dejar ningún tipo de marca.
«El gel tiene una propiedad especial: se vuelve líquido al exponerse a una ligera presión. Se puede aplicar con una jeringa sobre una herida, por ejemplo, y una vez aplicado, recupera su consistencia gelatinosa. Esto también permite imprimir en 3D el gel con las células», Daniel Aili, profesor de física molecular en la Universidad de Linköping, quien dirigió el estudio junto con Johan Junker, que le ha intervenido también en la creación de este nuevo sistema que ayuda a que las células sobrevivan y puedan generar las sustancias que necesitan para crear una nueva dermis.
Con todo esto sobre la mesa no cabe duda de que el día de mañana podríamos estar ante un nuevo método que ayude a crear nuevas formas de curar enfermedades o lesiones de la piel de cara al futuro aunque esto solamente es una pequeña parte de lo que podríamos tener el día de mañana a nivel de primeros auxilios o de medicina más específica que ayude a que el cuerpo humano sane muchísimo antes con un tratamiento especializado











