El coche eléctrico es considerado a día de hoy como el presente y el futuro del automovilismo. No hay más que ver que la gran mayoría de fabricantes ya están apostando por este sistema de propulsión y lo cierto es que los avances son cada vez más notables en muchos aspectos especialmente cuando hablamos de algo tan importante como es la autonomía y la eficiencia del coche. Hay tecnologías que ayudan a que estos sistemas progresen y está que te proponemos hoy puede convertirse en una de las más interesantes para mejorar los motores del futuro.
Y es que una investigación reciente ha dado con un material que es realmente interesante para una utilización de la energía mucho más eficiente de lo que ofrecen hasta ahora este tipo de dispositivos.
Un metal similar al vidrio para mejorar los motores de vehículos eléctricos.
En los últimos años hemos asistido a una mejora bastante interesante en cuanto a mejora de materiales se refiere y probablemente será así a lo largo de los años venideros. Es cierto que la inteligencia artificial tiene mucho que aportar en este sentido a nivel de investigación pero también debemos tener en cuenta que los propios investigadores también son muy habilidosos en lo que a encontrar diferentes soluciones se refiere cuando nos encontramos ante un problema tan importante como es el de la eficiencia en un motor eléctrico.
A día de hoy hay muchos vehículos que incorporan un propulsor de estas características ya sean dedos o cuatro ruedas por lo que su aplicación es muy amplia. Y es que hoy tenemos que hablar de un equipo de investigación de la Universidad de Saarland donde desarrollado una nueva versión del vidrio que podría ofrecer más y mejores capacidades a cualquier motor eléctrico visto hasta la fecha. Son muchos los elementos y materiales que entran en juegos dentro de este dispositivo, pero lo que intenta conseguir este equipo es investigar las formas de reducir estas pérdidas de eficiencia mejorando los materiales utilizados en los motores eléctricos.

Así lo dice el profesor Ralf Busch, jefe del equipo de investigación, quien añade que “en los motores actuales, los componentes del estator y el rotor están fabricados con aleaciones de hierro convencionales, magnéticas blandas y de grano grueso. Si bien estas aleaciones ya están optimizadas, aún presentan pérdidas por histéresis relativamente altas durante la remagnetización. Queremos reemplazar estas aleaciones cristalinas convencionales por aleaciones amorfas, similares al vidrio, ya que prácticamente no pierden energía durante la remagnetización”.
Para conseguirlo han desarrollado un material que es un metal fusionado con vidrio con una estructura atómica dispuesta aleatoriamente que permite que los sistemas magnéticos puedan reorientarse con mucha mayor libertad ante los cambios de los campos magnéticos permitiendo que la energía no sufra una pérdida tan grande al mismo tiempo que instalan piezas más duraderas.
Es lo que han denominado como vidrio metálico y aunque puedas asociarlo con una posible fragilidad obtenida de la idea de que el vidrio se rompe fácil solamente adquiere este nombre desde la parte atómica, ya que es de las pocas que permiten transferir energía con una estructura atómica deformada.
Una de las cosas muy interesantes es que este proyecto podría sustituir algunas piezas y materiales convencionales en estos motores mediante un sistema de impresión 3D que ya se ha puesto en funcionamiento. Por si fuera poco este proyecto nace dentro del seno de la Unión Europea lo que podría poner al viejo continente a la cabeza del desarrollo de nuevos materiales de los coches del futuro











