Las alas son un elemento clave cuando hablamos de los aviones, principalmente porque son la parte donde se colocan los motores principales que permite que la nave vuele. Sin ellas esto no sería posible, pero los fabricantes tienen en cuenta que son elementos que no deben pesar mucho y resistir casi cualquier evento al que se enfrenten en las partes más altas del cielo que sobrevuelan. El problema viene cuando empiezan a vibrar con mucha fuerza, algo que a ninguna persona le gustaría experimentar.
Este efecto es lo que se llama flameo y es un problema que puede ser catastrófico para la integridad del avión. Son muchas las causas que pueden provocarlo, por lo que es importante tenerlas en cuenta.
Qué es el flameo
Puede que este término te resulte nuevo si eres de esos usuarios que están pensando en que en un vuelo puede pasar de todo. No podemos quitarte razón, pero la diferencia es nula cuando hablamos de otros transportes. Quitando de lado el punto de vista catastrofista, no cabe duda de que los aviones son un medio de transporte realmente seguro, ya que los fabricantes revisan a conciencia sus productos para que funcionen lo mejor posible y sin fallos.
Uno de los eventos que pueden pasar en un avión tiene que ver con uno de los fallos estructurales más críticos que tienen que ver directamente con lo que se conoce como flameo, una situación en la que las alas empiezan a vibrar de forma errática y que puede provocar la pérdida de altitud inminente en mitad de un vuelo. Se trata de un fenómeno raro, pero debes saber que incluso los pilotos deben lidiar con él cuando se trata de este caso que es de lo más extremo.

Para empezar, hablamos de un fenómeno que tiene su origen en las turbulencias, las cuales son fuertes y hacen que las alas empiezan a vibrar y moverse hacia arriba y hacia abajo. Este fenómeno es una vibración autoinducida y prácticamente incontrolable y todo porque las fuerzas aerodinámicas, elásticas y las derivadas de la inercia se refuerzan las unas a las otras.
Es un ciclo vicioso que puede derivar en algo realmente peligroso para todos los ocupantes de la nave, pero eso no significa que no tenga solución principalmente porque lo que puede ocurrir es que el avión entre en posición picada, pierda altura y por consiguiente haya un claro caso de accidente si los pilotos no son capaces de levantar el morro a tiempo.
Recibirla es algo realmente raro
Como puedes leer, las turbulencias son el principal problema de la creación del flameo, pero tenemos que poner un poco de cordura en todo esto ya que estamos hablando de un fenómeno que es muy extraño. Las vibraciones en las alas es algo más normal de lo que imaginas y eso tiene que ver con la flexibilidad de las alas que son capaces de absorber esas sacudidas de aire para hacer que el vuelo sea mucho más suave. Como mucho notarás algún tambaleo, pero no es motivo de alarma.

Como te decíamos antes, los pilotos tienen que lidiar con este efecto a menudo, por lo que el simulador es un gran aliado para evitar estos problemas. De hecho, saben que lo mejor que pueden hacer en estos casos es reducir la velocidad, algo que no afectará a la altitud pero que genera un efecto que detiene estas vibraciones y el posible flameo en caso de producirse.
Así pues, si viajas en avión próximamente no te preocupes por este efecto porque es muy raro. Simplemente limítate a disfrutar del viaje y seguir las instrucciones del personal de abordo que se encargarán de ayudarte siempre que lo necesites incluso en las peores situaciones.










