Para muchas ciudades del mundo es importante los sistemas de protección medioambiental para proteger a la población de posibles desastres naturales. Según la geografía cada localidad toma sus propias decisiones sobre cuáles son las mejores medidas defensivas y sobre todo uno de los elementos más incontrolables de todos es el agua. Lo mejor de todo es que hay gobiernos que ponen en práctica conocimiento para ofrecer soluciones que sean de ayuda como es este muro automático que en Bélgica han construido para evitar que un desbordamiento pueda inundar toda la ciudad.
Lo mejor de todo es que en este caso la tecnología no se vale decir si circuitos que se activen para poner en marcha este sistema, sino que se hace de manera natural y automática favoreciendo que nos necesite tanto mantenimiento ni siquiera la activación humana.
Así funcionan estas barreras automáticas
Cuando el volumen del agua sube, lo único que se puede hacer para proteger a la ciudadanía es que esto se pongan en un lugar más alto al que llegue el nivel del agua. Como te puedes imaginar esto es posible construyendo ciudades en lugares altos, pero cuando estas están cerca de la costa o pasan ríos cerca de las ciudades lo mejor que se puede hacer es colocar barreras como contramedidas.
Y en esto mismo es lo que han pensado en Bélgica para proteger a las ciudades en las que pueda haber más riesgo de inundación donde el cauce de los ríos puede desbordarse por las fuertes lluvias y causar grandes problemas en las calles de algunas ciudades.
El sistema en realidad es mucho más sencillo de lo que parece y como te decíamos al principio no requiere de la intervención humana para activarse. De hecho, no tiene nada de electrónica, por lo que el sistema funciona de manera natural y automática en función de lo que se necesite. Para ponerla en funcionamiento como es lógico si necesita que haya un aumento del caudal de un río o que la marea llegue hasta la zona en la que se encuentre este dispositivo.

Para funcionar se necesita en primer lugar una cámara hueca que cumple la función de vaso medidor y de activador. Dicho de otra manera es el lugar donde se tiene en cuenta la cantidad de agua que hay cerca para así comenzar con la activación del sistema de protección. A su vez este tiene una palanca que eleva la barrera tan alta como la cantidad de agua que hay en el interior de la cavidad que te estábamos comentando antes, haciendo que sea posible ejercer la fuerza suficiente para subir la barrera tan alta como se necesite para proteger las calles de la ciudad.
Como es lógico, se necesita construir una pared lo suficientemente alta y resistente para bloquear el paso del agua con eficiencia. Y lo mejor de todo es que al no depender de electrónica la pared sube y baja sola en función de la cantidad de agua recolectada, por lo que estamos hablando de un sistema que funciona por sí mismo y no requiere de intervención humana en ningún momento para trabajar.
El aliado perfecto de otros sistemas de protección
Como puedes ver, se trata de un sistema realmente interesante y sobre todo efectivo de controlar las subidas y bajadas de las mareas en lugares donde el agua puede llegar a suponer un problema. En localidades como De Haan o Blackenberge, que están más cercas del mar puede suponer una gran diferencia en esas épocas donde el oleaje puede suponer un problema.
Lo mejor de todo es que el lugares más pegados a las montañas son también una gran ayuda frente al aumento del caudal de los ríos que debe ser regulado por algún tipo de presa o pantano. Precisamente este método ha sido siempre el elegido para mantener a raya los grandes volúmenes de agua en según la zona donde se colocaban pero este sistema no cabe duda de que es mucho más versátil y sobre todo mucho más fácil de construir en cualquier zona











