Muchos de nosotros usamos nuestro smartphone para compartir datos con nuestro ordenador y, de este modo, tener una mayor libertad para conectarnos a internet. Pero, ¿qué ocurre si lo hacemos de forma continuada día tras día?
Desde hace muchos años, los operadores ofrecen a sus clientes la opción de compartir datos desde su smartphone hacia el ordenador y, de este modo, tener internet allá donde vayan. Se trata de una opción muy interesante, puesto que nos permite evitar los clásicos riesgos a los que estamos expuestos con las redes WiFi públicas. Y es que es importante recordar que, durante los últimos años, hemos sido testigos de una gran cantidad de fraudes que se han articulado a través de este tipo de redes.
Si recientemente has utilizado este servicio, habrás comprobado que se encuentra en el menú de ajustes generales de tu smartphone y te permite disfrutar de una gran flexibilidad para llevar a cabo cualquier tipo de conexión que quieras realizar, incluso cuando no estás conectado a la red WiFi de tu casa, de la oficina o de cualquier otra que tengas almacenada en tu dispositivo. Sin embargo, cuando lo hacemos, seguro que en más de una ocasión te has dado cuenta de que tu smartphone se calienta más de la cuenta, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿es peligroso realizarlo en el día a día?

La degradación de la batería, el principal problema
Uno de los grandes enemigos de cualquier smartphone, o de cualquier otro dispositivo que funcione con batería, es el calor. Si sueles compartir datos con tu ordenador o tu tablet de manera recurrente, seguro que te has fijado en que tu móvil se calienta más de la cuenta en determinadas ocasiones. Una situación que podría no suponer ningún problema si se hace de manera puntual, pero que no está exenta de riesgos cuando se alarga en el tiempo.
Compartir internet desde nuestro smartphone hasta nuestro ordenador no supone ningún per se. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, a medida que tu batería va acumulando una mayor cantidad de ciclos de carga, la degradación de la misma va más rápida. Desde hace algunos años, la mayoría de los fabricantes incluyen la opción de que podamos acceder a la salud de la batería desde el menú de nuestro smartphone. Si compartimos internet frecuentemente, probablemente vamos a ver cómo la salud de la batería decrece a un ritmo mayor que si no lo hiciéramos. La explicación la encontramos en el hecho de que compartir internet gasta una gran cantidad de batería y, por tanto, el smartphone debe recargarse con mayor frecuencia. El resultado es que la salud tiene una cada vez peor puntuación.
Otro riesgo: el consumo de datos
Además de todo lo que ya hemos mencionado, no podemos olvidar que el consumo de datos también es mayor cuando compartimos internet con nuestro ordenador de cuando únicamente hacemos uso de nuestro smartphone. Por lo tanto, si no tienes una tarifa ilimitada, seguramente te termines antes los datos que en el caso contrario.
Si sueles compartir datos, deberás tener en cuenta el consumo que realizas con tu smartphone y las páginas que visitas para tener en cuenta los datos que tienes disponibles en tu tarifa.
¿Y si lo haces de forma esporádica?
En el caso de que compartas datos de forma puntual, no deberías tener ninguna otra preocupación más allá de asegurarte de tener batería o de tener un enchufe cerca para cargar tu smartphone.
Compartir datos de forma puntual con tu smartphone no va a causar ningún problema. El único riesgo que debes tener en cuenta es que no lo hagas de forma continuada con tu smartphone principal porque la batería del mismo se puede ver afectada.










