Vivimos la era del streaming. Atrás quedaron los tiempos en los que se acumulaban decenas de CDs de música en casa y en el coche. Si se hace, se hace por mera nostalgia y coleccionismo, pero la realidad es que Spotify cambió las reglas del juego en la industria musical. Las torres de CD han dejado paso a las famosas playlists, en las que cada usuario almacena sus canciones preferidas.
Spotify es la más conocida y la que más usuarios arrastra, pero no es la única. El problema viene cuando queremos cambiar de plataforma y las playlists se quedan por el camino. Puede haber muchos años detrás de la creación de playlists y la triste realidad es que estas plataformas no ofrecen una manera nativa para intercambiarlas entre servicios.
Las playlists que se pierden
Lo normal es haber comenzado a construir nuestra pequeña colección de streaming musical con Spotify. Fue la primera en llegar y, si tienes al menos 20 años, puede que tengas ya tus playlists creadas en la plataforma. Cambiar de un servicio a otro puede ser buena idea, pero nadie quiere perder sus listas de reproducción por el camino al llegar al nuevo servicio, y eso disuade mucho a la hora de tomar la decisión.

No deja de ser una lástima, porque otros servicios de música en streaming pueden ser una buena opción llegado el momento. Por ejemplo, Amazon Music suele ofrecer a los suscriptores Prime varios meses de prueba gratuita de Amazon Music Unlimited. A estos servicios no les conviene fomentar el cambio y por eso no hay opciones directas de importación o exportación de playlist.
El método alternativo: de Spotify a Amazon Music
Por suerte, contamos con un método alternativo. Personalmente, es algo que acabo de hacer después de muchos años, y he logrado que mis playlists de Spotify acaben en Amazon Music. Lo he logrado con un servicio llamado TuneMyMusic.
Lo primero que tenemos que hacer es entrar en la página de transferencia y pulsar en “Comencemos”. Después conectamos nuestra cuenta de Spotify y nuestra cuenta de Amazon Music, y autorizamos el acceso para que la plataforma pueda trabajar con ambas bibliotecas.

A partir de ahí, elegimos qué queremos mover. Podemos seleccionar listas de reproducción concretas, pero también canciones favoritas, artistas guardados o álbumes que tengamos marcados en Spotify, así que no hace falta limitarnos solo a una playlist.
Cuando ya hemos decidido qué contenido queremos llevarnos, iniciamos la transferencia y dejamos que TuneMyMusic haga el resto. El servicio se encarga de copiar esas listas o esa biblioteca al nuevo servicio, creando la lista correspondiente en Amazon Music y añadiendo las canciones que encuentre disponibles allí.

Ventajas y límites
La ventaja de hacerlo así es clara, ya que no tendremos que pasar nuestras playlists a mano, lo cual podría ser una pesadilla en caso de tener muchas acumuladas. La limitación es que la modalidad gratuita nos permite pasar 500 canciones por transferencia, que puede ser suficiente para muchos y muy poco para otros. Lo bueno es que se puede repetir el proceso varias veces para terminar de pasar lo que nos quede pendiente.











