Antes de la era de los smartphones, entre finales de los años 90 y comienzos del nuevo milenio, los móviles tradicionales llegaron a su punto álgido. Ya no solo servían para llamar y recibir llamadas. Podían enviar mensajes, conectarse a Internet, reproducir canciones como si fuese un MP3 y funcionar como una pequeña radio FM portátil.
De hecho, casi todos los móviles de esa época incluían radio FM. Bastaba con conectar unos auriculares con cable, abrir la aplicación y sintonizar emisoras sin gastar datos, iniciar sesión o pagar una suscripción. Hoy, en cambio, esta función ha desaparecido casi por completo de los smartphones, sobre todo de los modelos de gama alta.
Cómo funcionaba la radio FM en móviles
La radio FM captaba directamente las emisiones de las emisoras cercanas. No necesitaba conexión a Internet, podía funcionar con tarjeta SIM quitada y no necesitaba descargar ninguna aplicación.
El cable de los auriculares actuaba como antena. Por eso era necesario conectarlos, aunque quisieras escuchar la radio por el altavoz del móvil. Además, tenía muchas ventajas si lo comparamos con la radio por Internet que escuchamos hoy en el móvil.
- No consumía datos móviles.
- Funcionaba sin conexión a Internet.
- Gastaba menos batería que la radio online.
- Permitía escuchar emisoras locales.
- Podía seguir funcionando durante problemas de cobertura o cortes de red.
Y la radio FM fue desapareciendo
Muchos usuarios que pudieron experimentar móviles con radio FM esos años la echan de menos. Han sido varios los factores que han terminado con su integración en los smartphones de hoy.
La eliminación del conector de 3,5 milímetros
Los auriculares con cable funcionaban como antena, pero los modelos Bluetooth no pueden cumplir esa función de la misma manera. Al desaparecer el puerto, los fabricantes tenían que buscar otra solución para captar la señal, algo que muchos dejaron de considerar necesario.
Los adaptadores USB-C pueden servir para escuchar audio, pero no siempre funcionan como antena de radio FM. Además, los móviles actuales están cada vez más sellados y tienen menos componentes extraíbles. Las marcas prefieren dedicar el espacio interno a baterías más grandes, cámaras y sistemas de refrigeración y otros elementos que consideran más importantes.

El streaming cambió los hábitos
La radio FM también perdió protagonismo por el auge de Internet. Con una aplicación puedes escuchar emisoras de cualquier parte del mundo, podcasts, listas musicales y programas bajo demanda. Servicios como Spotify, YouTube Music y Apple Music han acostumbrado a los usuarios a elegir qué quieren escuchar y cuándo hacerlo.
Para los fabricantes, mantener el receptor FM dejó de ser una prioridad. Si la mayoría de usuarios utiliza aplicaciones de Internet, resulta más sencillo eliminar una función que apenas aparece en las campañas de publicidad.
También hay intereses económicos
La radio FM es gratuita y no necesita una cuenta, una suscripción ni una conexión de datos. La radio por Internet, en cambio, genera tráfico móvil, publicidad y oportunidades de pago. No hay una única explicación para la desaparición de la radio FM, pero el streaming resulta más interesante para el ecosistema de fabricantes, operadores y plataformas digitales.
¿Se puede recuperar?
Todo depende del teléfono. Si el dispositivo incluye receptor FM, tiene la función activada y es compatible con una aplicación adecuada, podrás utilizarlo conectando unos auriculares con cable.
Si el hardware no existe o está desactivado, no podrás recuperarlo instalando una aplicación. En ese caso, solo podrás escuchar radio a través de Internet, utilizando datos móviles o WiFi.
También conviene tener cuidado con las aplicaciones que prometen radio FM sin conexión. Algunas simplemente ofrecen emisoras online y otras pueden incluir anuncios excesivos o pedir permisos que no necesitan.
Los teléfonos actuales hacen muchas más cosas que los móviles de antes. Pero muchos usuarios creen que han perdido algunas funciones útiles que destacaban precisamente por no depender de Internet. La radio FM es uno de los mejores ejemplos.











