La atmósfera es un elemento clave para que haya vida en un planeta. Esta no solo protege la corteza de los elementos externos que hay en el planeta, sino que también es capaz de generar todo tipo de efectos que sin ellos no se podrían mantener algunas formas de vida. Esta lección la tenemos bien aprendida en la Tierra, pero lo que no sabíamos es que la atmósfera de Marte también presenta actividad eléctrica.
Y esto no es algo que se pueda observar a primera vista desde el espacio, es un ‘testimonio’ que hemos visto gracias a los datos recogidos por la sonda Perseverance después de un análisis de las grabaciones que ha realizado.
Descargas eléctricas en la atmósfera marciana
Una de las cosas que todo el mundo tiene claro es que en la atmósfera se genera una actividad muy grande del planeta, como es la meteorología. La fuerza y velocidad del viento, así como los fenómenos como las lluvias o todo tipo de temporal son de gran importancia cuando se trata de saber cosas importantes en el día a día como es saber si necesitas más o menos capas de ropa o incluso si el tiempo favorece las condiciones de trabajo.

Sea como sea, en la Tierra es un elemento clave para el planeta, pero lo que no sabíamos hasta ahora era que en Marte también había fenómenos atmosféricos más allá de las tormentas de viento. Y es que después de un largo periodo de estudio de grabaciones que ha hecho la rover Perseverance, los científicos han concluido algo que estaba bajo sospecha: en Marte también hay tormentas eléctricas.
Aunque todavía la presencia de agua es todo un misterio, lo cierto es que esta clase de fenómenos se dan también en la atmósfera del planeta rojo, aunque no de la misma forma que se produce en la Tierra. En este caso, los rayos se generan por el rozamiento de las pequeñas partículas que se desplazan con el viento, las cuales entran en más contacto con los remolinos de polvo.
Lo más curioso ha sido que llegar a esta conclusión no ha sido una cuestión de obtener imágenes, sino del estudio de las ondas de sonido recuperadas de la sonda.
Rayos y tornados
La información sobre el planeta rojo es cada vez más extensa y no es de extrañar que cada vez haya más teorías que arrojen luz sobre cómo es la superficie del planeta y cómo sería la vida de las primeras personas que llegarían allí. Una de las cosas que ya se saber es que la atmósfera es mucho más débil que la nuestra, pero como ya puedes ver eso no es un impedimento para que no haya vientos fuertes ni remolinos de polvo que generen todas las dunas por las que ha pasado Perseverance.
La presencia de energía eléctrica en este planeta generada por las chispas de esta fricción son lo que hace posible que este fenómeno se ejecute con más asiduidad dado que no require una carga tan grande como la que puede ser necesaria en nuestro planeta. Sea como sea, se trata de un fenómeno que ya se puede confirmar y con el que se deberá contar en el momento de que el ser humano aterrice en su superficie el día de mañana.










