La información es clave para cualquier ámbito de la vida. Conocer algo nuevo siempre ayuda y cuando hablamos del mundo bélico lo hacemos con conocimiento de causa. Los diferentes ejércitos del mundo han sacado a relucir todas sus armas con tal de obtener información de un ejército enemigo mediante el espionaje tradicional pero lo cierto es que la tecnología ha permitido conocer más datos sobre una región mediante el uso de aviones preparados para las labores de reconocimiento.
Si bien es cierto que a día de hoy lo que más se lleva es la tecnología de los drones la realidad es que todavía hay aeronaves que cumplen una función más que importante incluso más allá desde el cielo como es el caso del conocido Lockheed U-2, qué cariñosamente lo han apodado Dragonlady.
Un avión y ligero pero que llega a la órbita media de la tierra
No es la primera vez que en esta cabecera hablamos de aviones realmente especiales por algún motivo concreto. Uno de ellos ha sido el famoso Air force one no solamente por ser el avión del presidente de los Estados Unidos sino por ser un aparato realmente imponente en cuanto a equipamiento. Lo mismo pasa con el que a día de hoy es uno de los más temidos como es el B2 Spirit, el famoso bombardero capaz de llevar bombas antibunker.
Pero hoy tenemos que hablar de uno de los aviones que sigue formando parte muy importante de las labores de inteligencia y reconocimiento del ejército estadounidense y es el llamado Lockheed U-2. Con este nombre podrías pensar que se trata de un auténtico por dentro de la tecnología actual y por tener un aspecto de lo más imponente agresivo pero lo cierto es que se trata de una aeronave mucho más sencilla y simple en diseño, pero con unas capacidades y rendimiento que más de un ingeniero le gustaría tener en su aeronave.
Empecemos por su aspecto, ya que se trata de un avión que data nada más y nada menos que del año 1955 cuando realizó su primer vuelo. Desde entonces se han ejecutado diferentes versiones manteniendo algunas características físicas como es su gran envergadura, pero tiene dos características que lo hacen completamente único. Hablaremos de ellas a continuación, pero lo que debes saber es que estamos hablando de un avión espía de alto rendimiento el cual se sitúa a una gran altitud para obtener y fotografiar grandes extensiones de terreno desde un punto de vista privilegiado para muchos. De hecho podríamos pensar que es una tarea que a día de hoy lo pueden llevar a cabo y los satélites, pero la realidad es que este avión tiene una ventaja frente a estos aparatos y es su gran rapidez.
En pocos minutos este avión alza el vuelo y se puede colocar sobre una zona determinada de la tierra sin que nadie detecte su presencia mientras que de otra manera si un satélite espía intentase llegar a una posición concreta tardaría mucho más tiempo en recolocarse y en recibir las órdenes necesarias para realizar este trabajo.
Un único motor para volar al espacio
Sí como lo estás leyendo. El Lockheed U-2 está habían preparado para el reconocimiento por lo que no cuenta con ninguna unidad de armamento en la gran mayoría de sus misiones más allá que la de la cámara con la que intentan tomar imágenes de una zona concreta de la tierra. Como te hemos dicho su uso viene determinado por la rapidez que tiene de ponerse en órbita y eso lo consigue mediante un único motor de alto rendimiento que es equiparable nada menos que al de la bestia de B2 Spirit.
Con semejante motor es capaz de llegar a una alta potencia en muy poco tiempo y sobre todo en obtener la verticalidad que necesita para llegar a los 21.000 metros de altitud desde donde su ojo puede ver toda una región y fotografiarla sin problemas de ser localizado.
Un único tren de aterrizaje
Otra característica que lo hace realmente único es que a diferencia del resto de aviones, el Dragonlady es un avión que tiene única y exclusivamente un tren de aterrizaje. Al menos uno que se considere como tal ya que tiene una segunda rueda en la parte posterior del fuselaje para tomar tierra con mucha más estabilidad.
De hecho este momento es uno de los más importantes para el avión ya que la velocidad a la que desciende es muy alta y como apenas el piloto puede ver la altura a la que se coloca tiene que valerse de un personal auxiliar de tierra que va indicando la altura que le queda al avión para tomar tierra y así hacer que el aterrizaje sea un éxito.
El piloto y el copiloto tienen que ir con un traje espacial
Como te puedes imaginar a 21.000 el avión ya ha salido de la tierra y lo que llama la atención es que ningún piloto puede montarse en un avión con un traje común y corriente. Es por eso por el que los ocupantes de las dos cabinas de esta aeronave deben llevar un traje espacial que por si fuera poco deja poco margen de maniobra para realizar todo así cada una de las acciones que tienen que reutilizar para controlar el avión.
Pero ¿Por qué lo llaman Dragonlady?
Como suele ocurrir con la gran mayoría de las aeronaves, el Lockheed U-2 es un avión que también tiene el suyo y ya te lo hemos comentado antes que es Dragonlady. El motivo es muy sencillo y no es otro que hacer referencia a sus dos formas de uso. Y es que los pilotos confirman que dominar este avión tanto en su despegue como su aterrizaje es como domar a un dragón que, aunque nadie tiene esa experiencia, hace referencia a su extrema dificultad de manejo mientras que cuando está el árbitro media hablamos de un dispositivo que se comporta con mucha suavidad, como si llevaras a una dama











