El consumo fantasma es fundamental para evitar pagar de más en nuestra factura. Sin embargo, controlarlo no es fácil. Te contamos de qué se trata y cómo puedes evitarlo.
A medida que el precio de los suministros que consumimos en nuestro día a día, como la luz o el agua, ha crecido durante los últimos años, la preocupación por tener todo controlado para evitar incrementos en nuestra factura se ha convertido en una realidad para muchas familias.
Sin embargo, y en contra de la creencia general, reducir el impacto económico de nuestra factura no pasa por invertir únicamente en electrodomésticos con una mayor eficiencia energética. De nada sirve ser lo más eficientes posibles en términos energéticos, si no estamos controlando el consumo fantasma que realizan nuestros electrodomésticos cuando estamos de vacaciones. En este artículo te contamos qué es el consumo fantasma de los electrodomésticos y cómo podemos evitarlo.

Qué es el consumo fantasma o invisible
Mediante el concepto de consumo fantasma o invisible, se hace referencia a la energía que consumen los dispositivos electrónicos mientras se encuentran apagados, pero conectados a la red eléctrica. Es decir, se trata del consumo que realizan todos aquellos productos que tenemos conectados a la red eléctrica y que, en vez de apagarse definitivamente cada vez que dejan de usarse, se quedan en standby. Muchos de ellos se identifican por el clásico piloto rojo, como las televisiones, pero otros muchos no, como un altavoz inteligente.
A pesar de que pensamos que por el hecho de que no están utilizando no están consumiendo electricidad, la realidad es la contraria. Estos electrodomésticos continúan demandando energía, pero en una menor medida. Según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), el consumo fantasma puede representar hasta un 11 % de la demanda energética de cualquier hogar.
Cómo evitar el consumo invisible
Existen diferentes métodos que nos van a ayudar a evitar este tipo de consumo. Sin embargo, a continuación nos vamos a centrar únicamente en aquellos que van a tener un mayor impacto, pero todo pasa por interiorizar unos bonos hábitos de consumo cuando no vamos a estar en casa durante unos cuantos días:
- Utiliza regletas con interruptor que te permitan desconectar en bloque varios dispositivos al mismo tiempo. De este modo, podrás desconectar tu televisión, el router o tu altavoz inteligente sin necesidad de desconectar de la corriente cada uno de ellos de forma individual. Asegúrate de que todos los dispositivos que conectes a esta regleta se puedan desconectar. Es decir, no la utilices para una nevera, por ejemplo.
- Aprovecha los enchufes inteligentes para poder desconectar de forma remota el suministro de energía cuando se te olvide desconectarlos físicamente. De este modo, tendrás el control de la energía de tu hogar, incluso cuando no estás en el interior de la vivienda.
- Invierte en electrodomésticos que sean eficientes energéticamente para minimizar este tipo de consumo cuando no existe otra solución que mantener los electrodomésticos conectados.
Como hemos podido comprobar, con estas tres acciones vamos a poder reducir de forma considerable el consumo fantasma. Las tres son muy sencillas de llevar a cabo y no requieren de una gran inversión, pero van a ayudarnos a disminuir el consumo energético de nuestra vivienda cuando no estamos en ella.











