Como bien sabrás si tienes un teléfono móvil necesitarás una conexión a una red de datos o de voz que te pueda ofrecer una compañía telefónica. A día de hoy estos contratos ya sean por permanencia por prepago son realmente accesibles para cualquier persona ya que incluso teniendo un móvil de gama baja puedes disponer de una tarifa bastante interesante combinando tu tarifa de fijo y móvil por igual. Ahora bien la gran mayoría de usuarios sigue confiando en las tarjetas SIM físicas para conectar sus teléfonos a esa red telefónica, pero muchos se preguntan qué le puede ocurrir a estas tarjetas después de años de uso.
Puedes pensar que por uno u otro motivo disponer de la misma tarjeta durante mucho tiempo es algo imposible, pero podemos asegurarte que hay quienes tienen años y años la misma tarjeta y que han durado incluso más que los móviles a las que los conectan.
De hecho podemos hablar de que una SIM ya se queda vieja cuando tiene entre cinco y diez años y es ahí cuando pueden empezar a aparecer algún que otro problema después de usarlas.
Qué problemas puede sufrir una sin que no sale del teléfono
Como te hemos dicho hay usuarios que cambian más de teléfono que de tarjeta SIM y esto es algo más normal de lo que parece. Teniendo en cuenta que hay quienes no dudan en cambiar de teléfono al año de uso, es normal encontrarse con situaciones en las que una tarjeta SIM aguanta mucho más trabajo de lo que pudieras pensar. Y por eso estás aquí porque si empiezas a tener problemas de conexión pueda deberse a algunos de estos motivos por los que tu tarjeta SIM está sufriendo algún tipo de error.
Deterioro físico
Por si no lo sabías la bandeja SIM del teléfono deja al descubierto la parte del chip que se conecta al bus de información que se encarga de leer los datos que albergan. Estos pines acaban desgastando la superficie metálica del chip y esto da como consecuencia un desgaste físico constante en cada extracción.

Parece que sumarle otra problemática que viene de la mano de todas esas bandejas de teléfonos que anuncian ser de SIM dual. Y es que estos terminales no solamente permiten la conexión de tarjetas con estas características sino también de tarjetas de almacenamiento externo que se conectan en esta misma bandeja. Como te puedes imaginar si quieres obtener los datos que tiene esta tarjeta SIM y no quieres conectar al teléfono a un ordenador la otra opción es extraer esa tarjeta microSD acoplarla a un adaptador de tarjeta SD y así llenarla con los datos que quieras desde tu ordenador o incluso volcar el contenido de esta en tu dispositivo grande de casa.
Fallos de conexión
Evidentemente si los pines que leen la tarjeta no lo hacen de manera óptima empezarás a sufrir fallos de conexión en tu terminal y esto es muy grave. El teléfono funciona con normalidad y de hecho si estás en casa la conexión a Internet funcionará si lo haces a través de un punto de acceso WiFi pero cuando salgas de tu casa lo más seguro es que no tengas ni siquiera conexión a los datos por voz.
Es entonces cuando te tienes que hacer la idea de que lo más probable es que la tarjeta SIM esté sufriendo algo de corrosión o tenga algún problema de conexión y en ese caso te aseguramos que tendrás que buscar algún alternativa para volver a utilizar tu línea de datos y voz.
Ralentización del dispositivo
Y es que activar tu tarjeta SIM es una cosa realmente básica cuando enciendes tu teléfono móvil. De hecho introducía el pin es lo primero que te pide y si el terminal se conecta y desconecta constantemente a una tarjeta dañada lo más seguro es que te encuentres con un problema de ralentización en tu móvil. Al estar constantemente buscando esa tarjeta que por un fallo de conexión no conecta bien sufrirás un problema bastante grande en eficiencia y al final lo tendrás más remedio que cambiarlo.

Cómo solucionar este problema
Como puedes ver hay muchas causas y consecuencias por las que una tarjeta SIM deja de funcionar con el paso del tiempo. Por suerte tienes dos opciones cuando se trata de activar de nuevo este sistema y los dos pasan por lo mismo: avisar a tu compañía de teléfono con la que tengas contratada la tarifa.
En cualquier tienda física puedes avisar del problema que te sucede y lo más seguro es que en unos pocos días recibas en tu casa una tarjeta SIM nueva que se conecte a la línea que tú tengas contratada sin cambiar de teléfono móvil. Eso sí debes tener en cuenta que lo que sí cambiará es el pin, pero esto puedes cambiarlo tú posteriormente los ajustes de tu teléfono, algo que no podrás hacer con el código PUK que sí que deberás tenerlo guardado en caso de que en algún momento no puedas acordarte del primer código.
La segunda opción es muy similar pero en vez de solicitar una sin física es hacerlo de una SIM electrónica. De hecho los pasos son incluso más rápidos que esperar a recibir una tarjeta SIM física ya que en este caso puede solicitar a tu compañía pasarte a la cima electrónica y no depender de una física que también tiene sus ventajas siempre y cuando tú terminase a compatible con esta tecnología y tu compañía telefónica la ofrezca.











