Cómo montar tu nube personal con tu propio disco duro externo

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Uno de los problemas que podemos tener hoy en día es la falta de espacio en nuestros dispositivos, sobre todo en el caso de smartphones y tablets, que viajan con nosotros de un lado para otro. Podemos utilizar memorias SD para ampliar su capacidad de almacenamiento, pero al final siempre resulta más cómodo que toda la información, archivos, datos, etc. estén guardados en un mismo lugar y que este sea accesible desde cualquier dispositivo y localización siempre que tengamos conexión a Internet. Por eso vamos a ver cómo montar tu nube personal con tu propio disco duro externo.

La principal ventaja que tenemos con este modelo de trabajo es que no necesitamos duplicar la información que queremos llevar con nosotros, en el portátil o en el smartphone, cuando salimos de casa. Nos basta con saber que si necesitamos algo podemos cogerlo a través de la propia red. Por simplificar un poco, tenemos un disco duro de red instalado en nuestra casa, donde guardamos nuestros contenidos en los equipos cuando están conectados en el hogar, pero que también podemos ver si estamos fuera del mismo.

Tu nube personal de la forma más sencilla, las aplicaciones del NAS

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Cuando adquirimos un NAS, Network Atatched Storage, hoy en día la mayoría de los modelos nos ofrecen la posibilidad de conectarnos a los contenidos que guardamos en nuestro disco duro a través de una aplicación externa o de una página web. El NAS tiene su propio sistema operativo, que además de facilitar el almacenamiento de datos, nos da algunas funcionalidades extras, una de ellas la posibilidad de esta conexión remota.

El tablet y el móvil conectados a la nube personal

De esta forma en nuestro tablet tenemos el acceso a través de una app como la que nos ofrece D-Link, Segate, Western Digital o Synology por citar alguno de los más famosos.

Para poder conectarnos a través de estas apps, realizar la copia de seguridad en este disco duro de nuestras fotos y vídeos, intercambiar archivos, compartirlos con otros usuarios o incluso reproducirlos en streaming en algunos casos es necesario habilitar el acceso a Internet del disco duro de red.

Configura la plataforma de forma sencilla

El funcionamiento en todo caso es similar para todos los dispositivos. Se conectan a nuestro router a través de un cable de red ethernet y una vez configurados tenemos la posibilidad de activar el acceso a Internet. Aquí tenemos dos opciones, hacerlo a través de un programa que instalamos en nuestro portátil u ordenador de sobremesa, o también configurarlo a través de la interfaz web, con lo que para ello previamente deberemos conocer la IP que se ha asignado al dispositivo.

Estos procesos son realmente sencillos, ya que están pensados para usuarios domésticos, que no son expertos en la materia. Activar el acceso a Internet de los dispositivos es muy fácil, todos suelen tener una entrada denominada “Cloud” o similar en el menú de configuración, que será la que nos permita acceder desde cualquier ubicación. También tenemos que configurar un usuario y contraseña para acceder, o más de uno, en caso de que sea necesario.

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Gracias a este usuario y contraseña nos va a permitir introducirlo en nuestra app del teléfono o la tablet para luego enlazar con los contenidos que tenemos en nuestro disco duro de red.

Una vez que tenemos la conexión establecida podemos utilizar las diferentes funciones que nos ofrece la app, ya sea para hacer la copia de seguridad de las fotos y vídeos del smartphone o acceder a los contenidos que tenemos almacenados en el disco duro de nuestra casa.

Conecta tu disco duro al portátil

Si utilizamos un portátil en lugar de un smartphone o tablet también tenemos dos opciones: conectar a través del software que nos facilita el propio disco duro, que suele ser un programa que instalamos, o hacerlo a través del navegador web a la dirección que nos facilita cada fabricante, donde con nuestro usuario y contraseña nos permite acceder a nuestro contenido.

Sincroniza como Dropbox

Algunos fabricantes nos ofrecen la oportunidad de tener una sincronización similar a la que nos da un servicio como Dropbox. De esta forma no importa donde vayamos con el portátil, o desde donde hayamos guardado los datos, que sabemos que se sincronizan con lo que tenemos nuestros contenidos favoritos siempre disponibles.

Por lo general, esta capacidad de sincronización de archivos está limitada en espacio, es decir, si tenemos un disco duro de red de 1 TB, puede que sólo sean 200 GB los que podemos sincronizar a través de estos servicios. Esto depende mucho del fabricante y modelo del disco.

Tu nube personal sin intervención de aplicaciones del fabricante de disco duro

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De todas formas, si queremos montarnos nuestro propio disco de red sin necesidad de aplicaciones de terceros siempre podemos hacerlo utilizando un ordenador antiguo para convertirlo en nuestro propio NAS con un sistema operativo como FreeNAS, que te permite además de guardar tus archivos en local, crear tu nube personal al integrarse con OwnCloud.

El trabajo es un poco más laborioso y requiere de más conocimientos técnicos, pero te permite reaprovechar un ordenador antiguo para convertirlo en un disco duro de red con pleno control de la instalación y configuración.

Tu disco duro en red

La otra opción es utilizar un disco duro de red y en el caso de que no nos permita conectar desde el exterior, algo que podría ocurrir con algunos modelos antiguos, abriríamos los puertos del router para tratar de conectar directamente a dicho disco duro.

Esto puede tener un inconveniente en la seguridad, si no nos pide usuario y contraseña para acceder a dichos contenidos. Además la apertura de puertos puede ser algo complicada para los usuarios que no han configurado nunca un router.

A la vez vamos a tener menos funcionalidad, ya que muchas de las opciones de copia de seguridad automática, compartir archivos o reproducirlos en streaming, aunque las podamos hacer, serán algo menos intuitivas. Es una solución para aprovechar discos de red antiguos, pero si tenemos que adquirir uno nuevo, no merece la pena el ahorro que nos da prescindir de estas funcionalidades.

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