adn

Katalin Karikó, a ella debemos las vacunas de ARN mensajero

Sin ella las vacunas no hubieran mejorado tanto.

Los premios Nobel están reservados para todas esas personas que han aportado algo grandioso a la humanidad en cualquier campo. Todo cuenta: la capacidad de mediar, la aportación literaria, el compromiso a una causa o el descubrimiento de algo que ha impulsado a la humanidad en ciertos segmentos. Y es aquí donde estra en juego nuestra protagonista de hoy, Katalin Karikó quien ha aportado un gran avance al mundo de la medicina moderna con sus vacunas de ARN mensajero.

Gracias a sus avances no son pocas las enfermedades que ahora son mucho más fáciles de lidiar con ellas, aunque el tiempo de realización dependerá del trabajo de los investigadores.

Un viaje desde Hungría

Puede parecer que las cabezas pensantes se pueden encontrar en Asia o incluso en Estados Unidos, algo que cualquiera podría pensar solo con echar un vistazo al nombre de la persona. Pero el caso de nuestra protagonista puede resultar un poco confuso, ya que Karikó no se corresponde en absoluto con cualquiera de las dos procedencias citadas anteriormente. De hecho, su vida empieza en Europa, concretamente en Hungría donde empieza su vida, la cual se ha centrado en el mundo de la biología desde el punto de vista académico.

Y es que entre su vida estudiantil nos encontramos con un doctorado en la Universidad de Szeged seguido de algunas investigaciones dentro del Centro de Investigaciones Biológicas de la Academia de Ciencias de Hungría.

Pero lo que más marcó el curso de la vida de Karikó estuvo en Filadelfia. Fue aquí, concretamente en la Universidad de Temple, donde empezó a formar parte de un ensayo clínico muy importante, sobre todo porque se trataba con pacientes con SIDA y otras dolencias bastante difíciles de tratar. Fue entonces cuando empezó a su trabajo en uno de los programas de investigación más importantes en el que contó con Drew Weissman en el desarrollo.

Una de las aportaciones más importantes para la medicina

En 1990 fue el comienzo de su gran andadura en el mundo de la investigación para dar lo que conocemos a día de hoy como las vacunas de ARNm. Para conseguirlas necesitó una solicitud para que su trabajo estuviera subvencionado con el fin de encontrar una terapia genética basada en este sistema. Con su trabajo se consiguió que las células inmunes generasen por sí mismas los antígenos de la vacuna, lo que hizo que se creasen todo tipo de vacunas en función de las necesidades.

De hecho, uno de los primeros proyectos se destinaron al tratamiento de pacientes con cáncer, y todo esto antes de presentar una patente que más adelante han usado algunas empresas farmacéuticas para crear sus propias soluciones a las enfermedades que quisieran tratar. De hecho, y a modo de seguridad, seguramente que te hayas puesto alguna en los últimos años, ya que las vacunas contra el COVID-19 utilizan este sistema para atacar al virus.

A título personal, Karikó ha recibido numerosos premios de gran prestigio por su labor como ha sido el caso del Premio Princesa de Asturias en nuestro país, otros como el Premio Horwitz y el tan ansiado por muchos Premio Nobel de Fisiología o Medicina en el pasado 2023.

Total
0
Shares
Prev
David Seager, el pionero de los trasplantes de pelo
pelo

David Seager, el pionero de los trasplantes de pelo

El pionero de los transplantes

Next
Parag Agrawal, el último CEO de Twitter

Parag Agrawal, el último CEO de Twitter

El confidente de Dorsey

You May Also Like